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#ColumnaInvitada | Biden vs. Trump

A partir de ahora seremos testigos de decisiones de Donald Trump que parecen poco razonables como apoyar a México en la negociación del acuerdo con la OPEP, por mencionar un ejemplo.
vie 17 abril 2020 06:30 AM
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Director @eleccionesymas profesor @UPMexico y miembro @BMA_Abogados

Aunque ahora mismo las y los mexicanos estamos concentrados en la emergencia de salud que estamos viviendo y tratamos de prepararnos para la que será una crisis económica sin precedentes, ambas ocasionada por el COVID-19. Esto deja poco espacio en la agenda informativa y personal para pensar en la elección presidencial de nuestro vecino del norte el próximo 3 de noviembre. Pero ahí está.

Para cuando la crisis generada por el coronavirus empezaba a agravarse en Estados Unidos el Partido Republicano ya tenía definido que Donald Trump sería su candidato y buscaría reelegirse, pero el partido Demócrata estaba inmerso en unas larguísimas y competidas elecciones primarias.

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Para la primera semana de marzo una buena parte de los candidatos y candidatas habían abandonado la contienda demócrata y manifestado su apoyo a favor del expresidente Joe Biden, el senador por Vermont, Bernie Sanders señaló que seguiría peleando la candidatura, aunque las posibilidades fueran remotas.

Después de varias semanas en las que se suspendieron por completo las elecciones primarias en buena parte de los estados –con excepción de Wisconsin–, y ante la incertidumbre sobre cuándo se retomarían, el senador Sanders –mostrando un gran talante democrático– optó por suspender su campaña; es decir, bajarse de la contienda interna de su partido. Esto fue una muy buena señal, pues no sólo definió que la candidatura fuera para el exvicepresidente Biden, sino que también permitirá que los esfuerzos demócratas se centren en competir con Donald Trump y ya no entre ellos.

Pero el senador no solo se quedó ahí, sino que a pesar de no compartir varias propuestas de Biden, se expresó de forma elocuente de quien hasta momento era su mayor rival en la contienda y anunció públicamente su total apoyo a la candidatura de Biden, tal como ya lo habían hecho la mayoría de los otros excandidatos. A estos apoyos, se sumó el respaldo del expresidente Obama, lo que precipitó que la más reticente en mostrar su apoyo, Elizabeth Warren, se pronunciara en favor de Biden. Con ello todos y todas las que aspiraban a la candidatura presidencial cerraron filas en favor de Biden, junto con los principales liderazgos políticos del partido. De manera que ahora los demócratas tienen un objetivo común: vencer a Trump en las elecciones del próximo 3 de noviembre.

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Sin duda estas acciones fueron bien recibidas por el electorado, pues según algunas de las últimas encuestas Biden tiene una ventaja de entre 5 y 7 puntos sobre Trump; es decir, si las encuestas no fallan como en 2016, hoy Trump no sería reelecto, algo que pocas veces se ha visto en EUA.

Esto no solo cambió el escenario en el Partido Demócrata, sino que también significó un cambio en la estrategia de Trump, pues el presidente ahora sabe quién será su rival en la elección y sabe que las preferencias no le favorecen. Esto hará que todas las medidas que tome Trump durante esta emergencia de salud y de una crisis económica sean buscando el respaldo del electorado, lo que implica que, si en algún momento de valoró tomar decisiones bajo respaldo científico o técnico, eso ahora estará descartado y todo será bajo lógicas electorales.

Es por lo anterior que, probablemente, comenzaremos a ver con mayor frecuencia medidas como la entrega de cheques para asistencia social con el nombre de Donald Trump y firmados por el propio presidente. También seremos testigos de decisiones que parecen poco razonables como apoyar a México en la negociación del acuerdo con la OPEP, por mencionar algunos ejemplos.

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En particular respecto de la relación con México esto tendrá un impacto considerable, pues por acá también nuestro presidente tiene la mira puesta en las elecciones del próximo año, dado que en ellas se juega la viabilidad y continuidad de su cuarta transformación. Por lo que, si considerábamos que hasta el momento habíamos visto a estos dos polémicos presidentes actuar de formas poco convencionales, ahora esto probablemente se intensificará, pues al final todo será electoral.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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