Paro en la UAM por malas instalaciones y falta de recursos
El pasado 20 de octubre, miembros de la comunidad estudiantil de la UAM Iztapalapa comenzaron un paro de actividades indefinido ante la falta de respuesta por parte de las autoridades académicas a sus exigencias de mejorar las instalaciones de la biblioteca y otros espacios del plantel, los cuales afirman, se encuentran en condiciones deplorables.
En los días posteriores, las unidades Azcapotzalco, Cuajimalpa y Xochimilco se sumaron al paro, entregando sus propios pliegos petitorios y suspendiendo las actividades académicas presenciales.
Finalmente, el jueves 5 de noviembre, la Unidad Lerma , que hasta entonces había optado por un paro escalonado manteniendo clases presenciales, dio a conocer que se sumaba oficialmente al paro total indefinido.
¿Qué exigen los alumnos de la UAM?
Entre las exigencias contenidas en los pliegos petitorios destaca la rehabilitación y mantenimiento urgente de diversos espacios universitarios, tales como bibliotecas, baños, gimnasios y cafeterías, los cuales se reportan en malas condiciones desde hace varios años.
También se solicita mejorar las condiciones de talleres y laboratorios, haciendo especial énfasis en la falta de herramientas y materiales de trabajo.
Otra de las exigencias es la mejora de la seguridad en materia de violencia de género y acoso, así como la contratación de personal docente que cubra las plazas faltantes y total transparencia en el manejo de los recursos universitarios y la planeación de presupuestos.
Compra de autos eléctricos fue la gota que derramó el vaso
Uno de los detonantes principales de la movilización estudiantil fue la compra de 6 vehículos eléctricos de las marcas Tesla y Volvo por parte de la universidad, los cuales, de acuerdo a un comunicado oficial firmado por el rector Gustavo Pacheco López, fueron adquiridos en atención al Plan de Desarrollo Sostenible y la normativa universitaria.