Médico y empresario
Con todos sus desarrollos, Alfredo Quiñones ha conformado varias empresas de ingeniería biomédica y desarrollo de terapias de células CAR-T para combatir el cáncer cerebral o estudiar la migración del cáncer en tiempo real a fin de buscar formas de detener su avance.
Además, se asoció con una diseñadora de modas y alista el lanzamiento de una línea de ropa quirúrgica para finales de este año.
"Siempre que me visto en el quirófano aborrezco los pitufos, los trajes de cirugía. Huelen mal, están muy incómodos. Y yo siempre tuve el sueño de hacer una serie de scrubs más elegantes”.
20 años de cirugías altruistas
El otro gran sueño del "Dr. Q" es ayudar a los pacientes de menos recursos. Por eso, hace 20 años creó la fundación Mission Brain, con la que realiza todo tipo de cirugías sin costo.
Cuando salgo al mundo, yo hago lo que el mundo necesite".
Alfredo Quiñones, neurocirujano de Mayo Clinic.
Empezó con la cirugía gratuita de un paciente de Guadalajara, en 2006. Actualmente, con un equipo de 2,000 cirujanos voluntarios, registra miles de operaciones alrededor del mundo. Así llevó, asegura, la primera neurocirugía a Sierra Leona, un país de África. En México realiza cada año jornadas quirúrgicas altruistas.
Con sus empresas apuesta a mantener el legado de esta fundación y los recursos para su operación más allá del "Dr. Q".
Este 2026, Mission Brain cumple 15 años como fundación formal y Quiñones alista distintos eventos en varios de los países donde tiene presencia. Llegará a México en octubre y noviembre para celebrar este aniversario.
Vestido ahora con un elegante blazer negro, desde una linda casa en Estados Unidos, el neurocirujano mexicano más famoso recuerda por qué creó Mission Brain. Cuando era un niño, asegura, un grupo de misioneros llegó a su poblado de Mexicali a construir letrinas y ayudar a los jóvenes vulnerables de esa comunidad rural.
"Yo quería que el mundo sintiera lo que yo sentí en aquel momento. Me sentí visible, que el mundo me miraba, que alguien nos quería ayudar", declara.
Ahora, más allá de las innovaciones terapéuticas, de las empresas, los premios y los programas de televisión, Quiñones sostiene que no experimenta mayor triunfo que cuando ve a un paciente recuperado. Nada iguala a la satisfacción de lograr que una persona sin recursos acceda a la cirugía que le salvará la vida.
Su meteórica trayectoria viene de una lucha constante por mejorar su vida y su entorno. De aprovechar las oportunidades que ni siquiera imaginó tener.
No porque no te imagines una cosa ahorita, no la puedes lograr mañana.
Alfredo Quiñones, neurocirujano de Mayo Clinic.
A lo largo de su vida ha colocado varios ganchos izquierdos y certeros, como los de Rocky.