La renuncia de Espino, quien asumió en el cargo en diciembre de 2024, es el más reciente capítulo de diferendos internos en el INE, en el que hay una disputa por las presidencias de las comisiones y el retraso a su conformación.
Lo que se suma a que recientemente la Secretaría Ejecutiva vio mermada sus funciones en materia de coordinación del PREP 2027.
¿Cuál es el conflicto que enfrenta el INE?
Para cumplir sus funciones los consejeros del INE se organizan en comisiones de trabajo, y de acuerdo a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), pueden participar hasta en cuatro comisiones del Consejo General.
En agosto debieron de reorganizarse para rotarse en las presidencias e integración de las comisiones para el Proceso Electoral, pero la aprobación de una nueva Comisión de Verificación de Candidaturas cambió la ecuación y durante semanas consejeros que se integraron a este grupo ocuparon más de cinco posiciones, contrario a la ley.
El bloque señalado de su cercanía con Morena quedó en la Comisión de Verificación pero también buscaría retener y acaparar las presidencias e integración de las comisiones más relevantes para el proceso electoral, las de fiscalización, organización, quejas y denuncias, entre otras.
Las distintas comisiones, once en total son Organización Electoral, Fiscalización, Capacitación Electoral y Educación Cívica, Prerrogativas y Partidos Políticos –junto con el Comité de Radio y Televisión–, y la del Registro Federal de Electores.
Además Igualdad de Género y No Discriminación, Quejas y Denuncias, Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, y Vinculación con los Organismos Públicos Locales, además de la del Servicio Profesional Electoral Nacional y además hay otras comisiones temporales y comités.