Porque, a pesar de las continuas reformas al sistema educativo, durante 25 años no ha variado mucho el desempeño académico de los estudiantes en las pruebas PISA, señala Mexicanos Primero.
La organización demandó el diseño de una política nacional de recuperación y fortalecimiento de aprendizajes, con metas concretas, plazos, responsables, recursos e indicadores y resultados públicos. Así como retomar las evaluaciones educativas nacionales que permiten saber qué están aprendiendo las y los estudiantes y dónde persisten las brechas.
"PISA es fundamental, pero no cumple esa función. Por ello, México debe reconstruir su capacidad nacional de evaluación que permita dar seguimiento continuo a los aprendizajes", indicó en un posicionamiento.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) también coincidió en la necesidad de restablecer la evaluación nacional de aprendizajes y, además, recomendó definir qué contenidos de matemáticas y ciencias deben enseñarse en cada grado de secundaria.
"Esto permitiría dar seguimiento a generaciones completas y contar con evidencia para orientar la política educativa", subrayó.
Por separado, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) exigió a la SEP "una revisión profunda de los modelos pedagógicos", pues considera que los actuales "no responden a las necesidades reales de los estudiantes ni a las exigencias de un mundo cada vez más complejo, digital y competitivo".