La orden ejecutiva firmada por Trump fija 90 días para determinar si el lobo gris y el lobo gris mexicano cumplen los criterios establecidos por la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés) para retirar su protección y autorizar su eliminación.
Esto incluye situaciones que impliquen amenazas de depredadores a la seguridad humana o amenazas al ganado doméstico, indicó la Casa Blanca.
Un total 317 ejemplares de lobo gris mexicano –142 en Arizona y 175 en Nuevo México– fueron contabilizados al término de 2025, de acuerdo con el último reporte elaborado por Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (FWS, por sus siglas en inglés).
Solo 106 cabezas de ganado han sido depredadas o lesionadas hasta provocar su muerte por lobos mexicanos en Arizona y Nuevo México de enero a junio de 2026, de acuerdo con el registro de FWS.
Las pérdidas causadas por lobos mexicanos representan apenas el 0.005% de las dos millones de cabezas de ganado contabilizadas en ambos estados, según datos del USDA National Agricultural Statistics Service Information (USD NASS) al 1 de enero de 2026.
“Estoy firmando una orden que autoriza a los rancheros a proteger a las comunidades rurales y a los rebaños de ganado de los lobos grises mexicanos depredadores que les están costando decenas de millones de dólares y poniendo en peligro no sólo a los rebaños, sino también a las personas”, afirmó Trump al firmar el documento el viernes 4 de septiembre.