Movimiento Ciudadano también rechazó el regreso. Jorge Álvarez Máynez sostuvo que las autoridades han fallado a las víctimas, a Sinaloa y a México, y advirtió que sin verdad y justicia sólo habrá impunidad.
Alejandra Barrales, igualmente de MC, calificó la reincorporación de Rocha Moya como un mensaje en favor de la impunidad y reiteró la exigencia de desaparecer los poderes en Sinaloa.
Por su parte, Xóchitl Gálvez cuestionó el regreso del gobernador y acusó a Morena de mantener un supuesto pacto de impunidad con la delincuencia. Desde su perspectiva, las acciones del partido confirmarían aquello que sus integrantes niegan.
Rocha anuncia su regreso
Rubén Rocha Moya anunció hoy que retomará el cargo de gobernador de Sinaloa para concluir su sexenio el 31 de octubre de 2027 y afirmó que como parte de la investigación de la Fiscalía General de la República, no hay evidencias de que haya incurrido en algún delito.
"Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses, quienes me eligieron como titular del Poder Ejecutivo para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027", afirmó.
EU lo acusa de narcotráfico
Rocha Moya es señalado por Estados Unidos dentro de una presunta estructura de protección política y gubernamental relacionada con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación, cuando Rocha Moya buscaba la gubernatura en 2021 habría sostenido reuniones con Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera, ''El Chapo''. Los fiscales estadounidenses sostienen que en esos encuentros se habría planteado un acuerdo: Los Chapitos apoyarían su candidatura y, a cambio, Rocha Moya permitiría la colocación de funcionarios favorables al grupo y le garantizaría condiciones para operar sin interferencia de las autoridades.
La acusación sostiene además que el respaldo del grupo criminal no habría sido únicamente financiero o político. Según los fiscales, integrantes de Los Chapitos habrían intervenido durante el proceso electoral mediante amenazas, intimidaciones y robo de boletas y urnas de candidatos opositores. El documento también afirma que policías estatales habrían recibido instrucciones de no intervenir ante algunos de esos hechos.
La tesis de los fiscales estadounidenses va más allá de la elección. Según la acusación, después de que Rocha Moya ganó la gubernatura habría existido otro encuentro con integrantes de Los Chapitos en el que se habría acordado que el grupo tendría control sobre la policía estatal de Sinaloa.
El documento señala asimismo que, durante su administración, Los Chapitos habrían conseguido influencia sobre distintas instituciones de seguridad y procuración de justicia, entre ellas la Fiscalía estatal, la Policía de Investigación, la Policía Estatal y corporaciones municipales de Culiacán.