A “El Tío Lako” se le atribuyen actividades relacionadas con narcotráfico, tráfico de armas, homicidios y extracción y comercialización ilegal de hidrocarburos. Tambiénesha sido señalado como un mando cercano a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fundador y líder del CJNG.
La historia de “Los Guerreros” es anterior a la consolidación del CJNG. Ganó influencia en la región desde hace décadas pero, con el crecimiento del cártel, terminó incorporándose a su estructura.
Javier Guerrero Martínez, hermano de Heraclio, encabezaba inicialmente la organización familiar. Tras su muerte en un enfrentamiento en 2011, se presume que “El Tío Lako” asumió el liderazgo del grupo.
Uno de los expedientes que colocó públicamente a Guerrero Martínez bajo la lupa ocurrió en 2015, cuando autoridades de Michoacán lo señalaron como presunto autor intelectual del asesinato de Enrique Hernández Saucedo, exlíder de autodefensas y candidato de Morena en Yurécuaro.
El señalamiento forma parte de los antecedentes atribuidos al capo, aunque debe distinguirse entre una acusación de autoridad y una condena judicial firme.
“Los Guerrero”
Entre sus integrantes aparece Adrián Alonso Guerrero Covarrubias, “El Ocho”, sobrino de Heraclio y señalado como uno de los operadores de mayor rango de la organización. También figura Javier Guerrero Covarrubias, “El Javi”.
Ambos fueron sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que los identificó como integrantes del CJNG y los vinculó con actividades como tráfico de armas, narcotráfico y robo de combustible.
Su hijo murió con “El Mencho”
Rubén Guerrero Valadez, “El R1” o “El Láminas”, hijo de Heraclio, murió en Tapalpa, Jalisco, durante el operativo federal en el que también fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.