Así que J, la aspirante de Tecámac, también renunció al lugar que ya había ganado en la primera evaluación.
"Yo nunca me negué a presentar el examen. Pero, neta, ¿hasta Oaxaca? Me dolió mucho", menciona. "Creo que será en el próximo semestre el volver a intentar, cuando las aguas ya estén calmadas", agrega.
Para otros aspirantes es complicado, además, porque las fechas para la prueba de control son entre semana, salvo en Tijuana, donde se realizará el próximo domingo. Históricamente, los exámenes de ingreso a licenciatura se aplicaban en fines de semana. Ahora hay estudiantes que ya trabajan o que son menores de edad y sus familiares no pueden ausentarse en horario laboral para acompañarlos. También se perderán el segundo examen.
"Era más razonable un fin de semana, creo, para muchos. La UNAM dijo que quería hacer un proceso de admisión justo y esto no lo es", señala otro joven.
Coperacha para viajar
Los casos de aspirantes sin los recursos para trasladarse a la sede del examen de control inspiró muestras de solidaridad. En los grupos de redes sociales, plataformas de desahogo de cientos de estudiantes durante todo el proceso de selección 2026, se organizaron coperachas para apoyarlos.
"Yo me sumo a ayudarte un poco para que puedas juntar lo de tu pasaje", "¿Cuánto necesitas? Yo, en mis posibilidades, te aporto algo", "Pasa la cuenta para armarte la vaquita".
En Yucatán, incluso, los estudiantes se organizaron para pedir que la UNAM habilitara otra sede en Mérida, donde ya hay una escuela de la universidad.
Quienes no pueden costear un vuelo urgente ni un viaje de más de 20 horas, se manifestaron en el estado. Y, aunque no consiguieron el cambio de sede, sí lograron que el gobierno estatal se comprometiera a cubrir los principales gastos del viaje , entre ellos transporte, alimentación, hospedaje y traslados internos, de unos 80 aspirantes asignados a la sede de Ciudad de México.
Entre quienes sí pueden trasladarse a la sede asignada, también surge otro problema: el desgaste emocional de un proceso de selección irregular que se extendió por más de un mes.
Este proceso sí ha jugado mucho con mi mentalidad emocional. Es muy pesado estar pasando por todo esto.
Aspirante a la UNAM.
Aunque son los menos, otros estudiantes apuestan a no presentar el examen de control y a defender la validez del primer examen por la vía judicial, a pesar de que, hasta ahora, ningún juzgado en materia civil de la Ciudad de México ha admitido los amparos interpuestos en contra de esta medida, con la que se asignarán de nuevo los lugares disponibles en licenciatura para los aspirantes externos.
Por todo esto, la UNAM enfrenta el proceso de selección a licenciatura más señalado de su historia.
La universidad tuvo que interponer una denuncia penal contra quienes resulten responsables de fraude, aplicar un segundo examen, suspender temporalmente las inscripciones de los alumnos de nuevo ingreso, retrasar el inicio de las clases para ellos al 31 de agosto; terminar el contrato con Territorium Life , la empresa encargada del examen en línea, y alistar tres auditorías al proceso de contratación y a la operación de la plataforma. Es una gran crisis en la UNAM.