En la acción participaron efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, junto con personal de la Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
Los detenidos y el armamento quedaron a disposición de la autoridad federal, que abrió las investigaciones correspondientes.
El golpe a este grupo ocurrió después de una jornada en la que se registraron tres agresiones en contra de fuerzas federales, en una de las cuales resultó herido un elemento.
Desde entonces, los enfrentamientos entre grupos rivales han dejado una estela de homicidios, desapariciones y ataques, además de provocar una sucesión de operativos de fuerzas federales y estatales.
Ahora, con la Operación Sable, la Marina pretende ampliar la presencia de sus elementos en Mazatlán y sus alrededores para contener la violencia y afectar las operaciones de las organizaciones criminales.
La dependencia aseguró que sus acciones estarán sujetas al respeto de los derechos humanos y al uso proporcional de la fuerza.
También pidió a residentes y turistas mantener la confianza en las instituciones desplegadas y recordó que la Cuarta Región Naval cuenta con líneas telefónicas para atender emergencias marítimas y recibir denuncias ciudadanas.