De acuerdo con el dictamen, existe suficiente evidencia científica de que la naloxona no es una droga psicoactiva, no causa adicción y es segura. Pese a ello, la ley mexicana vigente la mantiene como una sustancia psicotrópica, lo que obstaculiza el acceso al único antídoto contra las sobredosis de heroína, morfina, oxicodona y fentanilo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las personas susceptibles de presenciar una sobredosis de opioides tengan acceso a naloxona, por lo que varios países comenzaron a garantizar su disponibilidad, entre ellos España, Argentina, Colombia, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Italia, Canadá y Escocia, según cita el dictamen.
La iniciativa fue presentada por Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena. La primera vez lo hizo en 2021, mientras era senador. Sin embargo, el dictamen no prosperó más allá de las comisiones del Senado después de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador una medida similar impulsada por Joe Biden, en ese momento presidente de Estados Unidos.
A principios de 2023, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la venta de naloxona sin receta médica como una estrategia para frenar las muertes por sobredosis, que en ese país alcanzaron hasta los 100,000 casos anuales.
El gobierno de Biden propuso, incluso, que las escuelas contaran con este medicamento debido a que Estados Unidos registraba un número creciente de sobredosis en adolescentes.
Pero López Obrador criticó esta medida que, con el tiempo, resultó exitosa para disminuir las muertes por sobredosis en Norteamérica.