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La violencia debe acabar en México, pide “El Mayo” tras ser sentenciado a prisión de por vida

El exlíder del Cártel de Sinaloa se dijo arrepentido de su carrera como narcotraficante y pidió a los jóvenes no seguir sus pasos.
Carta íntegra del Mayo Zambada: el mensaje del capo tras recibir cadena perpetua en Estado Unidos
''El Mayo'' Zambada fue llevado a Estados Unidos en una pequeña aeronave en 2024. (Foto: FBI)

Antes de ser condenado este lunes a prisión de por vida en una corte de Estados Unidos, Ismael "El Mayo" Zambada, exlíder del Cártel de Sinaloa, leyó un mensaje que llevaba escrito.

Sin esposas y en un aparente estado físico debilitado, el otrora gran narcotraficante mexicano se arrepintió de su carrera criminal, aceptó la responsabilidad por los delitos que cometió y hasta exhortó a la juventud a no seguir sus pasos.

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"Comparezco hoy ante usted consciente de que mis actos causaron daño, un daño real, a personas, familias y comunidades. Asumo plena responsabilidad por lo que hice", declaró ante el juez Brian Cogan, quien le impuso una sentencia a cadena perpetua.

"Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones", agregó Zambada.

En su última declaración antes de pasar el resto de su vida en un penal con servicios médicos especializados, "El Mayo" quiso contar su historia. Aseguró que creció en un ambiente violento, como ocurre en muchas partes de México.

"Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa", explicó y agregó: "La violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados".

La detención de Zambada desató una guerra en Sinaloa desde septiembre de 2024. Los enfrentamientos entre "Los Chapitos" y "Los Mayos" por el control del Cártel de Sinaloa y venganzas incrementó la violencia en el estado.

En la corte estadounidense, "El Mayo" también declaró: "Nadie gana en una guerra como esta". Asimismo envió un mensaje adicional para los jóvenes mexicanos: "A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida".

Zambada ya sabía que sería condenado a cadena perpetua porque, desde agosto de 2025, aceptó un acuerdo de culpabilidad y evitó ir a juicio en Estados Unidos. A cambio, su defensa negoció que no le impusieran la pena de muerte y que fuera encarcelado en un penal médico.

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De acuerdo con los reportes, el abogado del "Mayo", Frank Pérez, también hizo declaraciones antes de recibir la condena. "Mi cliente no está cooperando con los fiscales, no está acusando a ningún funcionario, no ha hecho tratos (...). Él acepta, simple y llanamente, su responsabilidad".

Por su parte, el juez Brian Cogan dijo que la declaración de culpabilidad de Zambada evitó un juicio "complejo y costoso". No obstante, consideró que la prisión de por vida es la condena más justa por los crímenes de "El Mayo".

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al Cártel de Sinaloa de importar "cantidades letales de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo a Estados Unidos" bajo el liderazgo de "El Mayo".

"Durante décadas, Zambada dedicó sus esfuerzos a expandir, incrementar y fortalecer el poder del cártel, así como a consolidar su propia posición dentro de la organización tras la captura de su socio 'El Chapo' en 2016. Bajo su liderazgo, el cártel recurrió sistemáticamente a la violencia brutal, la intimidación y el asesinato para silenciar a posibles testigos y disuadir a las fuerzas del orden de cumplir con su deber", expone en el comunicado difundido en agosto de 2025, cuando Zambada se declaró culpable.

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Carta íntegra de Ismael “El Mayo” Zambada

Su Señoría:

Comparezco hoy ante usted consciente de que mis actos causaron daño, un daño real, a personas, familias y comunidades. Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones.

No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello. Entiendo que las autoridades tienen el deber de proteger a la sociedad y acepto que mis acciones me situaron en el lado opuesto a ese deber.

También comprendo la gravedad de la pena a la que me enfrento. Acepto mi castigo. No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di.

Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa. Llega un momento en que cada persona debe hacerse responsable de sus decisiones. Yo no lo hice, y muchas personas pagaron las consecuencias.

Si hay algo valioso que pueda decir hoy, es esto: la violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo conduce a la cárcel o a la muerte. Nadie gana en una guerra como esta.

A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida.

No puedo cambiar lo que hice, pero sí puedo asumir la responsabilidad por ello. Pasaré el resto de mi vida reflexionando sobre mis actos y con la esperanza de que, de alguna manera, mis palabras de hoy ayuden a alguien a evitar cometer los mismos errores.

Gracias, Su Señoría.

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