"Comparezco hoy ante usted consciente de que mis actos causaron daño, un daño real, a personas, familias y comunidades. Asumo plena responsabilidad por lo que hice", declaró ante el juez Brian Cogan, quien le impuso una sentencia a cadena perpetua.
"Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones", agregó Zambada.
En su última declaración antes de pasar el resto de su vida en un penal con servicios médicos especializados, "El Mayo" quiso contar su historia. Aseguró que creció en un ambiente violento, como ocurre en muchas partes de México.
"Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa", explicó y agregó: "La violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados".
La detención de Zambada desató una guerra en Sinaloa desde septiembre de 2024. Los enfrentamientos entre "Los Chapitos" y "Los Mayos" por el control del Cártel de Sinaloa y venganzas incrementó la violencia en el estado.
En la corte estadounidense, "El Mayo" también declaró: "Nadie gana en una guerra como esta". Asimismo envió un mensaje adicional para los jóvenes mexicanos: "A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida".
Zambada ya sabía que sería condenado a cadena perpetua porque, desde agosto de 2025, aceptó un acuerdo de culpabilidad y evitó ir a juicio en Estados Unidos. A cambio, su defensa negoció que no le impusieran la pena de muerte y que fuera encarcelado en un penal médico.