Ser catalogada por Estados Unidos como Organización Terrorista Extranjera conlleva consecuencias legales, financieras y migratorias para los grupos incluidos en la lista.
Una de las principales medidas es el bloqueo de los bienes y activos que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense. Además, personas, empresas e instituciones tienen prohibido realizar transacciones o mantener relaciones financieras con estas organizaciones.
La legislación estadounidense también sanciona a quienes les brinden apoyo material, ya sea mediante recursos económicos, armamento, servicios, capacitación o cualquier otro tipo de asistencia.
En materia migratoria, los miembros y representantes de estos grupos no pueden ingresar a Estados Unidos.
La designación también tiene un alcance internacional, ya que facilita la coordinación entre gobiernos para rastrear e interrumpir las redes de financiamiento de estas organizaciones, al tiempo que otorga a las autoridades estadounidenses mayores facultades para desarrollar investigaciones y operaciones de inteligencia.
Actualmente, Estados Unidos mantiene en esta categoría a ocho organizaciones criminales mexicanas:
-Cártel de Sinaloa
-Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG)
-Cártel del Golfo
-Cártel del Noreste
-La Nueva Familia Michoacana
-Cárteles Unidos
-Los Viagras
-Cártel de Juárez