Con la violencia que se detonó en Sinaloa a causa de la confrontación entre las facciones del Cártel de Sinaloa por la detención de “El Mayo”, López Obrador afirmó que era por responsabilidad de Estados Unidos.
Cuando en México se analizó la reforma judicial, uno de los proyectos principales del gobierno de López Obrador, Salazar volvió a la crítica y advirtió que estaban en riesgo inversiones.
Al expresidente no le gustaron las críticas de Salazar, por lo que advirtió que había injerencismo del embajador.
“Últimamente ha habido actos de falta de respeto a nuestra soberanía como esta declaración desafortunada, imprudente, del embajador Ken Salazar pero ya se hizo una nota diplomática de extrañamiento”, dijo López Obrador en agosto de 2024.
Ese fue el quiebre en la relación. El presidente López Obrador no solo cerró las puertas de Palacio Nacional al embajador, también afirmó que habría una pausa.
“‘Pausa’ significa que vamos a darnos nuestro tiempo”, dijo en agosto de 2024.
Aunque el gobierno cambió, la relación con el embajador se mantuvo fría. La presidenta Claudia Sheinbaum optó por establecer como intermediario al entonces secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, para el diálogo con su gobierno.
“A veces el embajador acostumbra llamar a un secretario, otro secretario, otro secretario. Entonces ahora le dijimos: 'Bueno, si quiere tocar algún tema relacionado con Secretaría de Energía porque hay empresarios estadounidenses interesados en invertir y quieren saber la disponibilidad, pues a través de la Cancillería'”, informó la presidenta el 11 de octubre de 2024.
Las revelaciones de su libro
El próximo 28 de julio, el embajador Salazar publicará un libro en el que dedica más de 100 páginas para relatar parte de lo que vivió como representante de Joe Biden en México.
En el libro relata que a raíz de la detención de Zambada y de sus críticas a la reforma al Poder Judicial se convirtió en una persona “non grata” en Palacio Nacional y el presidente López Obrador dejó de responderle mensajes.
También cuenta, de acuerdo con el diario Reforma, que López Obrador pidió que el avión que trasladó al presidente Biden a México, no aterrizara en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sino en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
“Ken, el AIFA representa la nueva relación entre nuestras naciones. Vienen más estadounidenses a México que personas de cualquier otra nacionalidad. El AIFA es limpio, honesto y fue construido por nuestros propios militares, no por contratistas corruptos. Si el presidente Biden aterriza allí, demostrará que comprende lo que estamos tratando de construir juntos", le dijo AMLO, según Salazar.
Salazar también señala en su libro que el expresidente Andrés Manuel López Obrador mostró preocupación por la información que el Gobierno de Estados Unidos pudiera obtener del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada, en caso de que colaborara con las autoridades estadounidenses.