Estados Unidos endureció su postura en materia de narcotráfico y abrió la puerta a acciones no solo contra organizaciones criminales, sino también contra actores políticos.
Sara Carter, titular de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, expuso esta postura durante una entrevista en el programa American Thought Leaders, donde planteó que la estrategia incluye investigación y persecución de redes de apoyo institucional vinculadas al crimen organizado en México.