Desde el miércoles pasado, Estados Unidos canceló temporalmente las importaciones de aguacate procedentes de Michoacán por la inseguridad que, afirmó, padecen sus inspectores.
El gobierno de Donald Trump emitió la suspensión tras agregar que la violencia registrada en los últimos días por la captura de líderes criminales afecta la operación de la zona aguacatera.
Estados Unidos envía personal a Michoacán para inspeccionar y certificar la calidad del aguacate, a fin de reducir los tiempos y trámites en las aduanas. Pero canceló su operación después de que el fin de semana pasado se registraran narcobloqueos en la región.
La ola de violencia se desató luego de que las autoridades mexicanas detuvieran a Ramón Ángel Álvarez, "El R1", uno de los líderes de "Los Rs", grupo vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y señalado de ser el autor intelectual del asesinato del exacalde de Uruapan, Carlos Manzo.
También fue detenido Alfonso Fernández Magallón, jefe del Cártel de Los Reyes, acusado de cobro de piso y extorsión en la zona aguacatera.
La suspensión de las exportaciones de aguacate afectó a 82 empresas de los municipios de Uruapan, Peribán, Morelia, Tancítaro, Tacámbaro, Nuevo Parangaricutiro, Tingüindín, Ario de Rosales y Zitácuaro, entre otros.
En respuesta, el gobierno mexicano desplegó 1,500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional para reforzar la seguridad, además de los operativos en la zona aguacatera.
Entonces, el gobierno estadounidense aceptó permitir el paso de 1,000 toneladas de aguacate hacia su territorio y reanudar de manera parcial la operación de sus inspectores sanitarios en Michoacán.