A través de un manifiesto que se hizo público en redes sociales, el sector productivo de la región subrayó la necesidad de reconocer la voz de quienes habitan y sostienen diariamente la economía local, advirtiendo que la comunidad no puede ser rehén de interpretaciones parciales o visiones ajenas a su realidad.
"La reciente resolución judicial no juzgó el fondo ambiental, sino que aplicó el rigor procesal necesario para garantizar la certeza jurídica que nuestra región requiere para crecer", apuntó.
Representantes de la iniciativa privada en el sur de Quintana Roo sostuvieron que el desarrollo económico de la región —históricamente rezagada— debe impulsarse bajo criterios de legalidad, planeación técnica y arraigo social.
Subrayaron que los proyectos deben generar oportunidades tangibles para las comunidades, fortaleciendo a quienes han sostenido la actividad turística y comercial en Mahahual. En ese sentido, plantearon que las decisiones sobre el destino deben incorporar de manera central la participación de sus habitantes.
Ante la polémica que se ha desatado en torno a este proyecto, en febrero, Royal Caribbean señaló que como parte de las medidas de compensación y restauración del ecosistema, buscará aumentar la vegetación local mediante restauración en sitios designados por la autoridad.
Informó además que el rescate y reubicación de especies autóctonas se haría a través de un vivero temporal y la puesta en marcha de “programas integrales de protección de la vida silvestre, incluida una iniciativa permanente de conservación de las tortugas marinas”.
Sobre esta iniciativa se precisó que va mucho más allá de la fase de construcción e incluirá la participación de grupos de interés y expertos locales, un compromiso operativo a largo plazo que incluye:
— Monitoreo continuo. "Vigilaremos continuamente las playas para detectar cualquier actividad de anidación. Estos datos se utilizarán para gestionar de forma dinámica el acceso a las playas por parte de los huéspedes y el personal, con restricciones claras durante los periodos sensibles de anidación y eclosión para evitar cualquier perturbación en su ciclo reproductivo".
— Gestión experta. "Nuestros equipos capacitados manejará y protegerá los nidos que se identifiquen, aplicando protocolos establecidos para su salvaguarda, su posible reubicación, solo si es absolutamente necesario, y garantizando la liberación segura de las crías".
— Educación continua. "Una parte permanente de la experiencia de nuestros huéspedes y empleados será la educación sobre la importancia de la conservación de las tortugas marinas y las normas específicas establecidas para protegerlas".
Además informó que en materia de infraestructura ambiental, el corporativo prevé invertir en tres instalaciones novedosas: una de manejo de residuos sólidos -que será la primera en la zona-, una planta de tratamiento de aguas residuales de última generación y una planta de ósmosis inversa para un suministro sostenible de agua dulce.
Al respecto, Royal Caribbean Group anunció apenas el 27 de mayo una alianza estratégica con Maritime Procurement Services (MPS) con el objetivo de que se convierta en el socio operativo oficial de una nueva planta de gestión de residuos sólidos de vanguardia basada en tecnología que se construirá en Mahahual, Quintana Roo.
Detalló que en su calidad de socio operativo, MPS se encargará de supervisar la gestión diaria de las instalaciones, la integración con la comunidad, el desarrollo de la fuerza laboral y el cumplimiento de las normas ambientales locales y federales, con el fin de garantizar que todo se lleve a cabo con los más altos estándares ambientales y sin impacto en el ecosistema.