Otras escuelas, en cambio, se están rehusando a adoptar la IA.
La encuesta de la SEP refleja dichos contrastes. El 51% de los docentes de universidades particulares ha tomado algún curso sobre la IA frente al 33% de las Escuelas Normales públicas, donde se forman los docentes.
El papel docente ante la IA
Ante este panorama, las universidades enfrenta grandes retos, apunta Fernando León, quien también es el rector de CETYS Universidad en Baja California.
Explica que es necesario redefinir el papel del profesorado y de la universidad ante una herramienta que provee información mucho más rápido que cualquier persona.
Para él, los docentes, en vez de ser facilitadores del conocimiento, tendrán que ser mentores que acompañen el uso de la IA, que ayuden a usarla con una visión humanista, crítica y con cautela, sobre todo ante posibles riesgos a la salud mental.
Estamos recibiendo generaciones de jóvenes que están más familiarizados con la utilización de la Inteligencia Artificial que nuestro profesorado.
Fernando León, presidente del Consejo de la Asociación Internacional de Rectorías Universitarias.
Tecnología, educación y desarrollo económico
Para hacer frente a las desigualdades educativas, el gobierno federal abrió el Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial y Código , considerada la escuela de IA más grande de América Latina.
Aunque por ahora solo tiene presencia en 10 ciudades y espera formar 25,000 egresados especializados en 2026.
El proyecto es relevante porque la falta de habilidades tecnológicas también impacta el desarrollo económico en México. Un estudio del Tecnológico de Monterrey identificó que la puesta en marcha del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec representa una “posibilidad histórica para detonar empleos, atraer inversión y transformar el desarrollo regional”. Pero Oaxaca, principal estado donde atraviesa el corredor, no cuenta con el capital humano necesario para satisfacer las nuevas demandas laborales.
En la entidad solo 14 de cada 100 estudiantes logran concluir una licenciatura porque, de los 570 municipios del estado, 512 carecen de instituciones de educación superior.
“A ello se suma la falta de formación continua para docentes, quienes enfrentan dificultades para actualizarse y responder a las nuevas demandas pedagógicas y tecnológicas”, plantea Marco Fernández, autor del estudio e investigador en educación.
Querétaro está en el otro extremo. México Evalúa destaca en otro documento que ocupa el segundo lugar nacional en grado promedio de escolaridad y mantiene un rezago educativo de 14.5%, por debajo del promedio nacional de 18.6%.
A la par, las autoridades educativas generan alianzas con el sector productivo para el desarrollo de talento nacional en sectores estratégicos, como la industria aeroespacial, automotriz y tecnologías emergentes, lo que impacta positivamente en el desarrollo económico del estado.