El miedo en la comunidad mexicana
En su regreso a la Casa Blanca, Trump no solo endureció su discurso contra la migración irregular, también las medidas. En sus primeros minutos de gobierno declaró la emergencia en la frontera con México, prohibió el asilo en territorio estadounidense y ordenó detener a los extranjeros de quienes hubiera sospecha de violar leyes federales o estatales.
Como parte del plan de deportación masiva del republicano, en el día dos de la presidencia de Trump comenzaron las redadas en contra de los migrantes cerca de escuelas, centros de trabajo, supermercados e iglesias.
Pero conforme ha avanzado su administración, las detenciones se han incrementado y la postura se ha endurecido.
Desde el arranque del segundo mandato de Donald Trump y hasta el pasado 16 de abril, 203,685 mexicanos habían sido deportados, lo que en promedio representa el retorno de 451 connacionales por día.
Acostumbrados a la adversidad lejos de su tierra, los mexicanos tuvieron temor, pero éste se ha convertido en pánico de tener el infortunio de que rumbo a su trabajo o de regreso a casa pudieran ser detenidos por elementos del ICE.
Joel Ochoa, mexicano radicado en Estados Unidos y activista en la defensa de los derechos de migrantes, explica que las redadas y el miedo a llegar a un centro de detención ha vaciado por momentos las calles de Estados Unidos.
“El propósito de las redadas es sembrar el miedo entre nuestra población y ha pasado, a tal grado que, sobre todo el año pasado, entre junio y diciembre, las calles de Los Ángeles estaban vacías, algo que no veíamos desde la pandemia", cuenta.
En noviembre o diciembre, la población latina no se animaba a salir a las calles, muchos dejaron incluso de ir a trabajar por el miedo a ser deportados".
Joel Ochoa, mexicano radicado en Estados Unidos.
Y este miedo a la detención creció cuando se revelaron los casos de mexicanos que cuando se encontraban en custodia de agentes del ICE, morían.
“Un inmigrante mexicano muere bajo custodia del Servicio de Inmigración de EE.UU”, “Muere otro mexicano en custodia del ICE”, “Autoridades mexicanas piden que se investigue la muerte de un inmigrante mexicano en la cárcel del ICE de Adelanto”, fueron algunos de los encabezados de noticias que cada vez se hacían más frecuentes y que se referían a las historias de Alejandro Cabrera Clemente, José Guadalupe Ramos Solano, Royer Pérez Jiménez, Heber Sanchaz Domínguez, Gabriel García Avilés…
El miedo de dejar el país en el que construyeron una vida se transformó a pánico en morir en un centro de detención en los que el común denominador es el trato cruel, inhumano y degradante, de acuerdo con el activista Ochoa.
Los tratan como criminales. Los centros de detención no están en las mejores condiciones, ni las comidas, ni la capacitación de los agentes mismos. No son centros de retención, son centros de concentración ya”.
Efraín Jiménez Muñoz, coordinador de Colefom.
En mayo de 2025, Amnistía Internacional publicó un documento en el que expuso graves violaciones de derechos humanos contra las personas inmigrantes detenidas durante el segundo mandato de Trump.
El informe reveló que “malos tratos de los guardias, uso del régimen de aislamiento, espacios insalubres y superpoblados (incluidos aseos disfuncionales), asistencia médica insuficiente y comida caducada y de mala calidad” prevalecían en los centros de detención .