De acuerdo con el organismo, el hecho de que exista registro fragmentado de vehículos y conductores, hace prácticamente imposible aplicar medidas a nivel nacional de puedan reducir las muertes por estos hechos.
“Es muy difícil aplicar medidas de gestión de seguridad vial si están fragmentados los datos y la información al interior de las entidades federativas. No tenemos una estandarización de la información", señala Gonzalo Peón, director ejecutivo de ITDP México.
Para salvar vidas, necesitamos avanzar hacia un registro nacional de tránsito
Gonzalo Peón, director ejecutivo de ITDP México.
El problema es que cada entidad –e incluso cada municipio– tiene registros diferentes de vehículos y conductores, así como reglamentos de tránsito.
Esto provoca que, por ejemplo, una persona exceda el límite de velocidad o transgreda los altos en los semáforos mientras maneja en la Ciudad de México, pero al tener placas de Morelos, Guerrero u otra entidad, es difícil que se le apliquen las sanciones de sus infracciones de tránsito.
Esto abre espacio a la discrecionalidad y a la corrupción en la aplicación de las reglas de tránsito, además de fomentar conductas de riesgo al conducir ya que es raro que tengan consecuencias.
La ausencia de un sistema que permita compartir información entre entidades tiene diferentes consecuencias:
-No se puede hacer cumplir los límites de velocidad y las normas de tránsito a nivel nacional.
-No es posible aplicar políticas de seguridad vial efectivas armonizadas en todo el país
-Se desconoce la información precisa sobre la flota vehicular.
-Se imposibilita aplicar políticas de reducción de emisiones contaminantes y calidad del aire.