A fin de garantizar la seguridad de los rescatistas, se implementan medidas de estabilización estructural en las galerías mediante el uso de una mezcla térmica con cemento. Esta acción busca evitar posibles colapsos adicionales.
Asimismo, un sistema de alarma fue instalado para alertar sobre cualquier riesgo, lo que permite a los trabajadores evacuar de manera rápida y segura en caso de ser necesario.
Simultáneamente, continúan las tareas de bombeo en una presa cercana, con el objetivo de reducir los niveles de agua y minimizar otros peligros que puedan obstaculizar las labores de rescate.
Las autoridades señalan que, tras cada fase del operativo, se mantiene informado a los familiares de los mineros sobre los avances y las acciones realizadas. Además, se les brinda atención psicológica, así como apoyo en términos de alimentación, aseo y descanso.
El miércoles 25 de marzo, el colapso de una presa provocó el derrumbe en una mina de oro en Sinaloa. Cuatro trabajadores permanecen atrapados entre 100 y 300 metros de profundidad. 21 mineros lograron salir a salvo tras el incidente.