Las reformas electorales planteadas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum tienen un elemento distintivo en su construcción frente a lo que ha ocurrido históricamente con este tipo de cambios: la falta de pluralidad.
Esto advierte la doctora Angélica Cazares, maestra en Gestión Pública por la Universidad de Guadalajara, donde también es docente, en una revisión histórica sobre las modificaciones que han moldeado al sistema electoral mexicano desde 1977.
“En todos los procesos de reforma y de propuestas siempre se ha tenido la participación de los partidos políticos, las comisiones inclusive han estado integradas por el partido en el poder más los partidos de oposición, es decir, se sientan y se ponen a ver cómo se evolucionando, hacia dónde se debe ir”, explica la académica.
En los recientes procesos de reforma, explica, las decisiones han recaído principalmente en Morena o figuras afines al partido, en las que incluso se ha excluido a sus aliados, lo que la académica considera como un error y señala que por su contenido estas propuestas son un retorno a temas que se creían superados desde hace 30 años.