Morelos: protestas por Kimberly Ramos y Karol Toledo
Desde el pasado 3 de marzo, la comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma de Morelos (UAEM) mantiene una jornada de protesta para exigir justicia por sus compañeras Kimberly Joselin Ramos y Karol Toledo, quienes habían sido reportadas como desaparecidas y fueron halladas muertas con dos días de diferencia.
Kimberly Joselin Ramos era estudiante de la Facultad de Contaduría, tenía 18 años de edad. Su desaparición se reportó el pasado 20 de febrero. Según medios locales en el trayecto a la universidad había mantenido contacto con sus padres pero ya no regresó.
Después de varias diligencias de búsqueda, el 2 de marzo, la Fiscalía General del Estado reportó el hallazgo del cuerpo de la joven en un predio ubicado en las inmediaciones del Campus Chamilpa de la UAEM.
Dos días después, desde la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el caso estaba siendo investigado como feminicidio. Además dio a conocer la detención de un joven, quien habría sido cercano a la estudiante. Un patrón que se mantienen en este tipo de casos, pues según datos de la ONU el 56% de asesinatos de mujeres a nivel mundial es por parte de hombres cercanos a su entorno.
El caso de Karol Toledo ocurrió con apenas unos días de diferencia. La joven era estudiante de la carrera de Derecho de la Escuela de Estudios Superiores (EES) de Mazatepec, que es una sede regional de la UAEM, al sur del estado.
Sus padres reportaron que la última vez que se le vio fue el 2 de marzo. La FGE inició la búsqueda de la joven y reportó el hallazgo del cuerpo tres días después, en el municipio de Coatetelco.
Horas antes sus padres habían agradecido en redes sociales a la comunidad estudiantil por las protestas de exigencia de justicia.
“Desafortunadamente no pudimos estar en la marcha porque tenemos que estar en apoyo con la Fiscalía (Morelos). De todo corazón se los agradecemos”, dijeron.
Con estos dos casos, suman tres los feminicidios de estudiantes de la UAEM en menos de un año. Esto es lo que ha llevado a la comunidad estudiantil a exigir mayores condiciones de seguridad, en un estado que ocupa el tercer lugar nacional en tasa de feminicidios, con 0.28 casos por cada 100,000 habitantes. La tasa nacional es de 0.08 casos.