El delito que se le imputa, el peculado, puede implicar una pena de hasta 14 años de prisión.
Duarte de Ochoa mantiene la esperanza de ser liberado en abril, cuando se complete su condena actual. No obstante, el nuevo proceso judicial puede retrasar o impedir su salida de prisión.
En noviembre de 2025, la juez federal Ángela Zamorano Herrera rechazó su solicitud de libertad anticipada, al considerar que el exgobernador no cumplió con todos los requisitos establecidos. Según la jueza, Duarte no participó en actividades de capacitación, educativas, deportivas ni laborales durante su tiempo en reclusión.
Duarte cumple condena de nueve años de cárcel después de declararse culpable por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Originalmente, Duarte fue acusado por autoridades mexicanas por delincuencia organizada. Después se reclasificó su delito.
Duarte de Ochoa fue gobernador de Veracruz entre diciembre de 2010 y octubre de 2016, cuando solicitó licencia ante el Congreso estatal por los señalamientos que tenía en su contra por corrupción y enriquecimiento ilícito. En ese momento, Flavino Ríos, quien era su secretario general, asumió su cargo.
El 25 de octubre de 2016, Javier Duarte fue expulsado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual lo abanderó para ganar la elección de Veracruz en el 2010. Para ese momento, el político ya contaba con una ficha roja de Interpol y era buscado por agentes de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Unos meses después, en abril de 2017, el expriista fue detenido en el poblado de Panajachel, en Guatemala, para luego ser extraditado a México.