La situación del desplazamiento en México
El caso de Acteal expone los alcances de la violencia. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la violencia que siguió a la matanza hace casi 30 años obligó al desplazamiento de poco más de 2,500 personas en aquel momento.
Actualmente, la problemática del desplazamiento forzado por violencia continúa. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública estimó que más de 248,360 familias se vieron obligadas a abandonar sus residencia en 2024, para protegerse de la delinciencia.
Además, organizaciones como el Observatorio de Desplazamiento Interno y el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana estiman que entre 26,000 y 28,000 desplazamientos de personas fueron a raíz de eventos masivos de violencia.
Entre los estados donde se registró el mayor número de personas desplazadas están Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Tamaulipas, Zacatecas, Jalisco, Sinaloa y Veracrúz, Durango y Nayarit.
A pesar de que se ha reconocido la gravedad de la problemática del desplazamiento forzado en el país aún no se articula una política pública que pueda atenderlo de manera integral.
Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados a nivel estatal, actualmente solo existen cinco estados Chiapas, Guerrero, Sinaloa, Zacatecas y Oaxaca, que cuentan con una ley para atender esta problemática.