La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) de Yucatán pondrán en marcha un nuevo esquema de coordinación para endurecer la regulación ambiental de las granjas porcícolas en el estado, una industria que en los últimos años creció con rapidez y que es señalada por impactos en el agua, el suelo y la salud de las comunidades mayas.
Este martes, las dependencias firmaron un Convenio específico de coordinación que establece mecanismos de concurrencia entre autoridades federales y estatales para homologar la evaluación de impacto ambiental de ese sector.