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Manifestaciones y presiones sociales 'bajan' proyectos polémicos de la Corte

Aborto, desalojos y aseguramiento de inmuebles son algunos de los temas que se discutirían en el Máximo Tribunal, pero los ministros decidieron no discutirlos por el momento ante protestas.
sáb 07 febrero 2026 07:00 AM
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Hasta el momento no hay fecha para reagendar los proyectos que se retiraron del listado de discusión en la Corte. (Fotos: Cuartoscuro)

El pasado 29 de enero, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) había listado entre los temas a discutir una demanda de despido injustificado que –de acuerdo con trabajadores– puede afectar derechos laborales. Ese día, integrantes del Frente Nacional por las 40 horas se manifestaron en el recinto y el proyecto en manos del ministro Irving Espinosa Betanzo se postergó sin nueva fecha para analizarse.

Esta no fue la primera vez que acciones de este tipo surtieron efecto. En cuatro meses, al menos cinco proyectos de temas polémicos tuvieron la misma suerte tras protestas presiones y manifestaciones de organizaciones, ciudadanos y hasta de la Iglesia.

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Hasta el momento no hay fecha para reagendar estos proyectos que van desde temas de caso de aborto, hasta desalojos y aseguramiento de inmuebles.

Aunque la práctica de los ministros de la Corte de reunirse con las partes de estos casos no es nueva e históricamente se ha realizado, el experto en derecho constitucional Javier Martín Reyes considera que es importante que se dialogue con la sociedad, pero no que se ceda ante las presiones.

Me parece importante que la Corte dialogue con la sociedad, no a las presiones sino a los buenos argumentos que se pueden utilizar.
Javier Martín Reyes, abogado constitucionalista.

El constitucionalista considera que son cuestionables esas prácticas por la falta de transparencia, ya que no siempre se informa o no se sabe qué pasa en estos encuentros, a lo que se suma que no todos tienen acceso a reunirse con los juzgadores, por lo que señala que deben existir mecanismos para informar qué pasa en las reuniones y hasta transmitirlas.

Los proyectos polémicos retirados

El proyecto que fue retirado el jueves 29 de enero buscaba unificar criterios sobre cuándo empieza a correr el plazo de dos meses con el que cuentan los trabajadores para demandar un despido injustificado.

Ello, porque la Ley Federal del Trabajo en su versión publicada en el Diario Oficial de la Federación de 2012 señala que el plazo prescriptivo de dos meses corre a partir de que el trabajador recibe personalmente el aviso de rescisión, y esta misma ley en su versión de 2019 sostiene que empieza al día siguiente de la separación laboral sin necesidad de avisarle al trabajador.

El proyecto 165/2025 en manos del ministro Irving Espinosa Betanzo resuelve que la demanda de despido injustificado comienza al día siguiente de la separación sin necesidad de notificación, con lo que se elimina el aviso de rescisión de la relación laboral.

Ante ello, los integrantes del Frente Nacional por las 40 horas se manifestaron y señalaron que esta propuesta podía debilitar la obligación del patrón de notificar formalmente el despido y con esto afectar la protección de los derechos laborales y dejar en vulnerabilidad a los trabajadores.

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Antes bajaron el proyecto que resuelve la acción de inconstitucionalidad 73/2019 promovida por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México contra el artículo 60 de la Ley Constitucional de Derechos Humanos y sus Garantías de la Ciudad de México, sobre desalojos.

La Comisión de Derechos Humanos reclamó que este artículo trasgrede el principio de progresividad y no regresividad en materia de derechos humanos, ya que se eliminaron los derechos de una vivienda digna y adecuada, y sostuvo que los desalojos forzosos previstos en la norma son “incompatibles” con tratados internacionales no prohibir el uso de la fuerza o violencia durante el desalojo.

Mientras, el proyecto de la ministra María Estela Ríos prevé establecer que el artículo 60 de dicha ley sí prevé garantías y medios apropiados de protección legal frente a los desalojos, pues se menciona que éstos únicamente pueden llevarse a cabo mediante mandamiento judicial.

Ante la propuesta, integrantes del Frente Anti-gentrificación CdMx y Congreso Popular se manifestaron un día antes de la discusión, ya que sostuvieron que el proyecto de senencia proponía validad los “desalojos forzados”. La manifestación provocó que la Corte bajara el proyecto de sentencia y hasta ahora no se tiene fecha para su discusión.

Otro caso es el proyecto de sentencia del ministro Irving Espinosa Betanzo, en el que resuelve la constitucionalidad de una reforma sobre aborto en Aguascalientes. Ello porque en 2024 en el Código Penal del estado se redujo de 12 a seis semanas el plazo para abortar, y establece que quien lo haga después de ese periodo, será sancionado con prisión.

En el proyecto A172/2024 plantea declarar la invalidez de esta reforma estatal y menciona que debe permitirse a las mujeres y personas con capacidad de gestar interrumpir su embarazo cuando menos dentro de las primeras 12 semanas de gestación, que es antes del desarrollo de las facultades sensoriales y cognitivas.

A días de que se discutiera este proyecto, la Arquidiócesis publicó en su editorial Desde la fe acusó que el proyecto del ministro Espinosa Betanzo buscaba la despenalización total del aborto.

“El proyecto de sentencia está influenciado por una ideología muy clara, la de la cultura del descarte, para eliminar sin problema alguno al ser humano que se convierte en un obstáculo. No piensan en la mujer ni en el bebé, solo en “deshacerse de un problema de manera rápida y pragmática”, señaló la Arquidiócesis.

Mientras, organizaciones, como Católicas por el Derecho a Decidir mencionaron que esta “postergación” mantenía en incertidumbre jurídica y médica a las mujeres de Aguascalientes, quienes no pueden decidir desde que se avaló la reforma de reducir el plazo para abortar en 2024.

Otros tres proyectos que estaban generando polémica fueron retirados del listado el 19 de enero. Dos eran propuestas de la ministra Yasmín Esquivel Mossa que corresponden a amparos en revisión 424/ 2025 y 446/2025 y que propone amparar a empresas inmobiliarias, ya que la Fiscalía General de la República (FGR) aseguró inmuebles sin orden judicial.

Este caso se derivó por predios en la zona Santa Fe, de la Ciudad de México, intervenidos en 2024 sin mandato y bajo el argumento del Ministerio Público de que son propiedad de la Nación.

La ministra ponente señala en el proyecto que la FGR actuó de forma irregular al no solicitar una orden judicial como se establece en el artículo 252 de Código Nacional de Procedimientos Penales.

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El otro proyecto es una propuesta de la ministra María Estela Ríos González en la que se plantea que las órdenes judiciales no son necesarias para el aseguramiento de inmuebles al ser una medida preventiva.

La ministra considera que el aseguramiento es una técnica de investigación y medida precautoria que solo provoca afectaciones provisionales, pues los bienes pueden ser devueltos si no se prueba relación con un delito.

Corte sensible, insegura o afín a Morena

El experto en Derecho Constitucional, Javier Martín Reyes, señala que la decisión de bajar proyectos puede reflejar o una Corte sensible a la opinión pública y a los actores sociales o un tribunal de justicia inseguro.

Por su parte, para Sergio Salgado Román, abogado constitucionalista, la medida de los ministros por bajar proyectos polémicos indica que tomarán sus decisiones buscando a aceptación de grupos afines a Morena.

Más que tener una decisión técnica Constitucional pareciera que las tomarán a la luz o aceptación que tenga en el orden social, pero principalmente por una aprobación de los grupos afines a Morena o de la agenda de izquierda”.
Sergio Salgado Román, abogado constitucionalista.

El también catedrático de la Universidad Intercontinental considera que con estos proyectos los ministros parece que sondean el nivel de aceptación que pueden tener sus decisiones y cuando ven que no son aceptadas, posponer la discusión.

“Esto puede ser indicativo de que los ministros ponentes pueden cambiar el sentido de su fallo y modularlo al sentido que quieren los colectivos de izquierda, lo cual puede ser un mensaje polémico, porque restaría seguridad jurídica y ubicaría a la Corte más que como un tribunal Constitucional, como un espacio político de aprobación de agenda social”, menciona.

Morena fue el partido que desde 2024 impulsó la reforma al Poder Judicial, en la que se estableció que los ministros de la Corte debían ser electos por voto directo y no designados por los legisladores. Los nuevos integrantes del Máximo Tribunal son considerados allegados al partido en el poder.

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