Afirmó que el caso es monitoreado cuidadosamente y las autoridades sanitarias de la universidad trabajan de manera coordinada con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para reforzar las acciones preventivas y de orientación.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, transmitida por las gotículas expulsadas por una persona infectada al hablar, toser o estornudar. Afecta principalmente a niños, pero también puede presentarse en adolescentes y adultos.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, ojos rojos y dolor de cabeza, seguidos de una erupción cutánea que puede abarcar todo el cuerpo.
Ponce de León atribuyó este incremento global en los casos de sarampión a la caída en la cobertura de vacunación, que no ha logrado alcanzar el umbral del 95% necesario para frenar la transmisión del virus.
Este descenso en la vacunación comenzó incluso antes de la pandemia, pero se intensificó durante la crisis sanitaria mundial, cuando la producción y distribución de vacunas se vio interrumpida y muchas campañas de vacunación se suspendieron temporalmente.
En México, los expertos recomiendan a la población que no ha recibido el esquema completo de vacunación, especialmente a aquellos menores de 50 años, que se vacunen como medida preventiva.
Rosa María Wong Chew, jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la Facultad de Medicina de la UNAM, agregó que los grupos más vulnerables al sarampión son aquellos que no tienen el esquema completo de vacunación. En particular, sugirió que las personas menores de 50 años que no estén seguras de haber recibido las dos dosis de la vacuna lo hagan de nuevo para asegurarse de estar protegidos contra el virus.
Las autoridades de salud registran en México un aumento en los casos confirmados de sarampión, con 6,430 casos en 2025 y 1,194 casos hasta finales de enero de 2026. Los niños y jóvenes de entre uno y 19 años representan la mayor parte de los diagnósticos.