Así que recomendó incluir en las indagatorias a los elementos que faltaban y de los que no se había identificado su nombre.
“Recomendación a efecto de que se determine su responsabilidad de conformidad con su participación, pues de no hacerlo se contribuye a la impunidad”, apunta en el expediente 168VG/2024.
Investigación contra todos los responsables
Ante estos datos, las familias de las víctimas y las organizaciones que les han acompañado jurídicamente consideran que el caso, calificado con la primera “masacre emblemática” del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, no se ha resuelto completamente.
“La sentencia condenatoria en contra de los 12 policías de Tamaulipas se reconoce como un acto de justicia; sin embargo, el caso sigue inconcluso. Las familias no han sido reparadas ni el Estado mexicano ha presentado disculpa pública por lo ocurrido”, leyeron este jueves en un pronunciamiento.
“La sentencia no permitió esclarecer el motivo de la persecución, ejecución y calcinación de las víctimas, ni develar la estructura criminal, intereses, corrupción y autoría intelectual detrás de los hechos”, agregaron.
La Fundación para la Justicia y la Red Jesuita con Migrantes de Guatemala explicaron que la investigación estuvo a cargo de las autoridades de Tamaulipas mientras que Fiscalía General de la República ya notificó el cierre del caso.
Por eso demandan una investigación complementaria que permita el esclarecimiento completo de los hechos y la identificación de todos los responsables.
Falta la reparación del daño
Después de que los restos de las víctimas fueron repatriados, las familias quedaron en un “abandono institucional”, afirman.
La CNDH estableció que las familias debían recibir atención psicológica y tanatológica especializada, continua y gratuita; atención médica; compensación económica; así como medidas de satisfacción y garantías de no repetición. Pero señalan que ninguna de estas medidas ha sido cumplida.