La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, publicó un pronunciamiento, donde recordó que México ha mantenido una política exterior histórica de no intervención y respaldó la posición de Sheinbaum.
“Los conflictos internacionales deben resolverse exclusivamente por vías políticas, diplomáticas y pacíficas”, subrayó.
Los senadores del partido oficialista Morena y sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde de México (PVEM) hicieron lo propio. En un posicionamiento difundido este sábado también condenaron la intervención militar.
“Expresamos nuestro absoluto respaldo a la política exterior del Estado mexicano conducida de manera ejemplar, con responsabilidad”, afirmaron.
El diputado federal y expresidente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, también se unió a las voces que rechazan el ataque estadounidense, perpetrado esta madrugada.
“La violencia nunca será la respuesta entre los pueblos ni el camino para resolver las diferencias. La vía siempre debe ser el diálogo, el respeto al derecho internacional y la convivencia pacífica entre las naciones”, apuntó.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, también se sumó a las voces que piden la intervención urgente de la ONU.
Desde Movimiento Ciudadano (MC) se posicionaron en contra de las acciones ordenadas por el presidente norteamericano Donald Trump, pero también porque América Latina logre avanzar sin regímenes autoritarios como el de Maduro, acusado de apropiarse de las elecciones para mantenerse en el poder. Durante 12 años gobernó en medio de una severa crisis económica, democrática y de derechos humanos que afectó a la población.
“Las guerras no democratizan. Las guerras no pacifican. América Latina debe reivindicar su derecho a la libre autodeterminación. Ese objetivo pasa también por sacudirse a los regímenes autoritarios y criminales que se han instaurado en la región. No hay soberanía sin democracia”, escribió Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de MC.
Juan Zavala, vicecoordinador de los diputados de MC, secundó el mensaje de su dirigente y comentó que “América Latina tiene que seguir defendiendo su derecho a la vía pacífica, aún frente a regímenes criminales, como el de Nicolás Maduro en Venezuela”.
Algunos académicos expertos han explicado que la intervención estadounidense significa un retroceso en el Derecho internacional y abre la puerta a nuevas intervenciones en América Latina, lo que pone en riesgo a los países de la región.
Exponen que Estados Unidos actuó de manera ilegal, sin la aprobación de su Congreso, y violó la Carta de las Naciones Unidas.