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De la crítica a la asfixia: la 4T apunta contra las ONGs

Integrantes de organizaciones de la sociedad civil consideran que reducir el porcentaje de deducibilidad a donaciones tiene un fondo político porque las ONGs no son cómodas a ningún gobierno.
dom 31 octubre 2021 07:00 AM
AMLO
Unos meses después de iniciado su sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador instruyó a su gabinete legal y ampliado a que todos los apoyos del gobierno fueran entregados de manera directa a los beneficiarios.

Desde antes de asumir el cargo de presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador manifestó su desconfianza y rechazo hacia las organizaciones de la sociedad civil. Durante sus casi tres años de gobierno las criticó por corrupción, terminó con las transferencias de recursos públicos de dependencias a organizaciones sociales y ahora su partido y su administración apuntan nuevamente en su contra lo que las tiene al borde de la asfixia.

Como parte de la miscelánea fiscal del Paquete Económico 2022, se aprobó la modificación del artículo 151 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta (ISR) con lo que se limitarán los donativos que otorgan personas físicas a las organizaciones de la sociedad civil, lo que pondrá en riesgo la subsistencia de las 51,000 que se estima hay en México.

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La directora de Consejo Cívico, Sandrine Molinard, y Javier Martínez, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), coinciden en que la modificación al artículo 151 tiene un fondo político porque las ONGs no son cómodas a ningún gobierno.

“Las organizaciones podemos tener un papel incómodo pero lo hemos sido por muchos años. La gran mayoría de las organizaciones están muy alejadas de temas políticos, están completamente en la atención de personas con necesidades”, comenta.

Antes de llegar a la Presidencia, López Obrador manifestó su desconfianza hacia las organizaciones de la sociedad civil y adelantó que los recursos de su administración se entregarían directamente a los mexicanos, es decir, no habría ningún intermediario.

“Le tengo mucha desconfianza a todo lo que llaman sociedad civil o iniciativas independientes. El problema es que han simulado demasiado con lo de la sociedad civil”, dijo ya como candidato a la presidencia de la República en marzo de 2018.

Meses más tarde, ya como presidente, López Obrador envió una circular para su gabinete legal y ampliado, conocido como “Circular Uno”, en el que ordenó a todos los funcionarios a “terminar con la intermediación que ha originado discrecionalidad, opacidad y corrupción” y que todos los apoyos fueran entregados de manera directa a los beneficiarios.

“Han sido muchas las reformas a las leyes que vienen a complicar mucho nuestra labor… Cada vez están poniendo más complicada nuestra estrategia de sobreviviencia”, dice Sandrine Molinar.

 

Y es que recuerda que en el 2020, se aprobó que las organizaciones de la sociedad civil que cuentan con la autorización de donatarias, el Servicio de Administración Tributaria estableció que mínimo el 50% de sus ingresos fueran por donativo.

“Hay una contradicción porque por un lado nos orillan a pedir por donativo 50% y por otro lado estás eliminando la deducibilidad de personas físicas, básicamente es una especie de asfixia, nos están quitando el oxigeno poco a poco, nos están haciendo la vida de cuadritos”, dice Molinard.

El presidente Andrés Manuel López Obrador defendió los cambios a la Ley del Impuesto Sobre la Renta y dijo que es una labor del gobierno atender a los ciudadanos, y que si las empresas quieren hacer filantropía que lo hagan pero no para deducir impuestos.

“No estamos de acuerdo con esto. ¿Cómo se le va a devolver impuestos a una gran empresa bajo el supuesto de que ellos van a invertir en beneficio de la gente, en obras sociales, en filantropía, en fomento a la cultura? No, esa no es función de las empresas. La función de las empresas básicas, y lo hacen muy bien, es invertir, producir, crear empleos y pagar sus contribuciones”, dijo el pasado 19 de octubre en su conferencia de prensa.

Javier Martínez, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) explica que con la reforma aprobada por la Cámara de Diputados y avalada por el Senado de la República los ciudadanos tendrán menos motivación para donar.

“El 7% que puedes deducir de las donaciones forma parte del 15% total, en lugar de ser un 7% aparte, lo que causa que las personas físicas tengan que decidir si van a deducir donaciones, y deducir otras cosas”, indica.

Con las modificaciones a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, ahora las personas solo pueden deducir el 15% del total de sus ingresos, incluidas las donaciones a ONGs.

 

Las críticas a lo aprobado primero por la Cámara de Diputados y después por el Senado surgieron de los propios legisladores.

El diputado del PRI y exsecretario de Economía durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, ldefonso Guajardo, consideró que el dinero que vía el pago de impuestos se busca captar la federación es “insignificante”, lo que demuestra que la intención es atentar contra las ONGs.

“Lo que intentarán recaudar es insignificante, en el fondo lo que realmente pretende esta modificación es mantener la acción sistemática por resquebrajar a la sociedad civil organizada, mantener el ataque sistemático contra ellos y creo que eso es lo más preocupante”, criticó.

Sandrine Molinar dijo que las modificaciones a la Ley afectarán a un sector que aporta entre el 1 y 3% del PIB y que generan más de dos millones de empleos.

Ningún gobierno puede solo

El investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad explica que en cualquier país democrático, las organizaciones de la sociedad civil realizan tareas que a veces por falta de capacidad o recursos no pueden ser hechas por los gobiernos. Pero, dice, también otras organizaciones que vigilan el ejercicio en el gobierno, ninguna de las dos son cómodas para el presidente.

 

“Hay organizaciones que realizan labores de asistencia y otras que se encargan de vigilancia y contrapesos y protección de derechos humanos. Creo que ambas áreas no son bien recibidas por el presidente”, comenta.

A las de asistencia no las avala porque para el presidente, esas tareas corresponden al gobierno y no a empresarios. Mientras que las que se dedican a la vigilancia del gobierno, el mandatario federal las ve como conservadoras e incluso corruptas.

Para Molinard, ningún gobierno puede solo, por lo que es importante la existencia de ONGs y si existe empresarios que las utilicen para evadir impuestos, que se les castigue.

“Nunca hemos estado en contra de la transparencia. Si hay gente que abusa del sistema, que se vayan contra ellos, pero que no paguen justos por pecadores”, destaca.

La directora de Consejo Cívico afirma que las organizaciones civiles con cada peso que reciben hacen entre cinco y nueve veces más que el gobierno y eso se estará perdiendo con las reformas:

“Tienen un impacto de hasta nueve veces más que el gobierno. Yo cuestionaría: si los 3,000 millones de pesos que recibirá el gobierno, tiene la capacidad de convertirlos en 15,000 millones de pesos en beneficio social”, pregunta.

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