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La historia del avión que no tenía ni Obama y no quiso Trump

¿Quién pidió que se comprara el avión presidencial?, ¿cuánto costó?, ¿quién lo pagó?, ¿cuánto se adeuda?, todas las preguntas del avión tienen una respuesta.
vie 07 febrero 2020 06:20 PM
Avión pre
Avión presidencial. Un avalúo de la ONU colocó el precio base del Boeing 787-8 Dreamliner, en 150 millones de dólares.

Desde hace unas semanas, el avión José María Morelos y Pavón, mejor conocido como el avión presidencial está en el ojo público debido a la intención del gobierno mexicano de deshacerse de él, primero, por venta directa y, después, por medio de una rifa. Pero ¿cómo se llegó a esta situación?

A continuación presentamos la historia de un avión que se pensó como una solución y que terminó por convertirse en un problema.

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¿Por qué se hizo la compra?

El 11 de noviembre de 2011, el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, falleció tras el desplome de un helicóptero del Estado Mayor Presidencial. Además del secretario, en el accidente murieron otras siete personas, cuatro de ellas colaboradores del funcionario y tres miembros de la tripulación.

Este accidente reveló que la aeronave del año 1983 estaba próxima a ser retirada de servicio. Ambos datos (año de fabricación y situación de uso) fueron cruciales para consumar la compra de un Boeing 787-8, según lo informado por el gobierno mexicano en 2016, cuando se anunció que la nueva la aeronave llegaría al país.

Tras la muerte de Blake Mora, la Cámara de Diputados –que en ese entonces la mayoría pertenecía al PRI (242 legisladores) y al PAN (142 legisladores)– exhortó al gobierno de Felipe Calderón a renovar el avión presidencial “Presidente Juárez”, por ser una aeronave fabricada en 1985 y que había dado servicio desde el año 1988.

¿Qué hay de nuevo con el avión presidencial? | #Clip

También se solicitó renovar el resto de la flota aérea con el objetivo de “garantizar la seguridad” del Ejecutivo federal y de los funcionarios de primer nivel del gobierno federal.

En respuesta a ese exhorto, el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa tramitó y autorizó la compra de un Boeing 787-8, que de hecho ya estaba contemplado en el Paquete Presupuestal para el siguiente ejercicio fiscal. La adquisición se concretó en noviembre de 2012 por parte del Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras).

Se justificó la misma con la especificación de que los sucesores de Felipe Calderón usarían esta aeronave –que fue calificada como un “búnker aéreo”– para realizar giras al extranjero con seguridad y sin correr riesgo alguno para el Ejecutivo federal y sus tripulantes.

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¿Quién pagó el avión presidencial?

Banobras compró el avión a la empresa Boeing en la cantidad de 114.6 millones de dólares; esto resultó 42.7% menos del precio que la aeronave tenía en el mercado por tratarse de uno de los primeros aviones de este tipo (con un precio aproximado de 200 millones de dólares), de acuerdo con lo que había informado el gobierno mexicano. Cabe mencionar que en ese momento el tipo de cambio estaba en 13.5 pesos por dólar.

Al final, el valor del avión “José María Morelos y Pavón” ascendió a 218.7 millones de dólares debido a las adecuaciones que se le hicieron, tanto de ingeniería y sistemas como de estructura.

Una vez que se concretó la compra (en noviembre de 2012), Banobras firmó un contrato de arrendamiento financiero con el gobierno federal a 15 años; es decir, será hasta 2027, cuando se liquidará la deuda con la institución bancaria, y, entonces, la aeronave pasaría a formar parte de los activos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

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El esquema de arrendamiento es comúnmente utilizado para la compra de este tipo de activos, permitiendo, en este caso al gobierno, diferir los pagos y reducir el impacto presupuestal para no afectar a otros rubros.

Y aunque la compra del avión fue aprobada por el gobierno de Felipe Calderón, la decisión de que ésta se concretara fue de la administración de Peña Nieto, que semanas previas al arribo de la aeronave ordenó estudios para evaluar la posibilidad de venderla, lo cual, evidentemente, quedó descartado.

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Por esta razón, la deuda de la aeronave se incluyó en los Paquetes Económicos posteriores. En enero pasado, Jorge Mendoza, director general de Banobras, dio a conocer que hasta el momento se adeudan 2,724 millones de pesos por la adquisición de este avión presidencial (tan solo en 2019 se pagaron 1,833 millones de pesos).

El Boeing 787-8 aterrizó en México el 3 de febrero de 2016 bajo la administración de Enrique Peña Nieto, aunque la compra se aprobó a finales del sexenio de Felipe Calderón (2006-2012).

Fue “bautizado” con el nombre de “José María Morelos y Pavón” y la idea era de esta compra fue que la aeronave estaría al servicio de, al menos, cinco mandatarios.

¿Qué se hizo con el viejo avión presidencial?

Cuando se aprobó la compra y hasta que llegó el Boeing 787-8 a México, la Presidencia de la República contaba con el Boeing 757-222, nombrado “Presidente Juárez”, el cual estuvo al servicio del Ejecutivo federal por más de 28 años.

El gobierno federal –tanto de Felipe Calderón como de Peña Nieto– consideró que “si bien el avión Boeing 757-225 opera con altos estándares de seguridad (...), presenta signos inevitables de añejamiento y obsolescencia”.

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Dada “la edad” de la aeronave, ésta estaba impedida a aterrizar en distintas ciudades del mundo por los niveles de contaminación sonora que emitía, lo que redujo su eficiencia para la Presidencia.

Por lo anterior, se resolvió que el “Presidente Juárez” pasaría a formar parte de la flota aérea del Estado Mayor Presidencial como un “avión de respaldo” para cuando el “José María Morelos y Pavón” estuviera en mantenimiento.

¿Cuánto cuesta el avión presidencial?

Una vez que el presidente Andrés Manuel López Obrador tomó protesta, una de sus primeras acciones fue empezar con la venta del avión presidencial. Para acercarlo a posibles compradores, este aparato aéreo fue trasladado, en diciembre de 2018, a California, EU.

Al arranque del año 2020, se dio a conocer que la Sedena tenía un adeudo con Banobras por la cantidad de 2,724 millones de pesos por la adquisición de la aeronave. El valor actual es de 130 millones de dólares, alrededor de 2,400 millones de pesos. Según los especialistas, si el avión se vende al precio del mercado, apenas se pagaría el adeudo que Sedena tiene con Banobras.

Tras no concretarse venta en Estados Unidos, se supo de una oferta nacional. El 20 se enero pasado, la compañía Isatech ofreció dar al gobierno federal un pago en especie, que consistía en una propiedad valuada en 175 millones de dólares y 138 millones en criptomonedas. Pero esta oferta no fue aceptada.

Además de que no pudo ser vendido, parar el avión en California le costó al gobierno mexicano 30 millones de pesos en mantenimiento y preservación.

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Rifa del avión presidencial

Ante la falta de compradores, el presidente anunció en la mañanera del 17 de enero que una opción para deshacerse de la aeronave podría ser una rifa. Primero se pensó que se trataba de una broma o de una idea mediática. Pero 11 días después, el 28 de enero, se presentó el diseño del boleto de la Lotería Nacional para la rifa de la aeronave.

El presidente dio a conocer que pretende vender 6 millones de cachitos en 500 pesos cada uno. Si se concreta la rifa, el mandatario espera obtener 3,000 millones de pesos.

Este viernes se conocerá el plan final para un avión que se pensó daría servicio por lo menos en 15 años, pero que en la realidad, solo fue utilizado por un presidente por unos cuantos meses: Enrique Peña Nieto.

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