También en Nuevo León
A Sinaloa se suma Nuevo León como otro de los estados donde priistas y panistas exploran la posibilidad de competir juntos en 2027 mediante candidaturas comunes, pese a la negativa de la dirigencia nacional del PAN de establecer una alianza electoral con el PRI.
Hace una semana, el PAN informó que 140 personas se registraron como aspirantes a las candidaturas del partido para la gubernatura y las alcaldías de Nuevo León. Entre los registros destacó el del priista Adrián de la Garza, actual alcalde de Monterrey y uno de los perfiles mejor posicionados de la oposición para contender por la gubernatura bajo la figura de candidatura común.
Ante este escenario, el secretario de Acción Política del PAN, Santiago Taboada, señaló que la posibilidad de una alianza entre ambos partidos en Nuevo León se definirá en diciembre. Sin embargo, la postura de la dirigencia nacional panista ha sido contraria a repetir las coaliciones con el PRI.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, ha rechazado en distintas ocasiones la posibilidad de establecer una alianza o coalición con el tricolor, al argumentar que este tipo de acuerdos han provocado que Acción Nacional pierda identidad frente a sus electores.
“Si una alianza te va a sumar tres puntos, pero te va a restar cuatro por la marca, pues la suma es una resta”, ha sostenido Romero.
Tanto Mario Zamora como Adrián de la Garza ya tienen experiencia como candidatos a una gubernatura. En 2021, Zamora contendió por Sinaloa bajo la coalición PAN-PRI-PRD, mientras que De la Garza buscó la gubernatura de Nuevo León con una alianza entre PRI y PRD. Ambos quedaron en segundo lugar en sus respectivas elecciones.
Para Patricio Morelos, politólogo y fundador de Poligrama, el escenario actual refleja que son los liderazgos locales, más que las dirigencias nacionales, quienes están impulsando acercamientos entre el PRI y el PAN de cara a 2027.
“Son más los personajes locales los que están generando esta alianza, más que un acercamiento entre Jorge Romero y Alejandro Moreno (presidentes nacionales del PAN y del PRI)”, señaló.
El especialista explicó que en entidades como Nuevo León y Sinaloa se están construyendo negociaciones entre comités y liderazgos estatales que consideran que competir juntos podría incrementar sus posibilidades frente a Morena.
Sin embargo, advirtió que estos acuerdos locales podrían generar un problema para ambos partidos a nivel nacional: cómo construir una narrativa electoral coherente si, mientras en algunos estados PAN y PRI compiten juntos, en otros mantienen posiciones enfrentadas.
“Ahí estará el conflicto: si se generan alianzas en ciertos estados, ¿cómo le harás en lo nacional para generar una narrativa de campaña, donde te pelearán con el PRI o el PRI con el PAN?”, cuestionó.