Ante la contaminación, la Capitanía del Puerto Regional de Dos Bocas limitó la navegación y las actividades marinas en este río, debido a que los residuos representan un riesgo para la seguridad marítima y el medio ambiente.
Las medidas tienen por finalidad “salvaguardar la vida humana”, de acuerdo con un comunicado emitido por este organismo de la Secretaría de Marina.
“Queda estrictamente prohibido realizar maniobras que puedan agravar la dispersión del contaminante”, señala el boletín.
La autoridad portuaria solicitó, además, reportar avistamientos adicionales de contaminantes.
Por separado, la Secretaría de Medio Ambiente de Tabasco informó que trabaja para contener la mancha tóxica en el Río Seco. Esta dependencia también prohibió la navegación e instaló barreras de contención y material absorbente en esas aguas.
El gobernador estatal Javier May visitó el municipio y recibió quejas de pobladores y pescadores que, además de los daños ambientales y sanitarios, enfrentan pérdidas en sus ingresos por la imposibilidad de realizar su trabajo porque, denunciaron, han muerto peces.
La Refinería de Dos Bocas fue una de las obras estrella del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. Ha sido cuestionada por diversas fallas, como la tardanza para ponerla en marcha, su baja producción y los altos costos de operación.
Ahora se suman las afectaciones ambientales. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que recaba información sobre el incidente, supuestamente causado tras una lluvia intensa que inundó las instalaciones y provocó un desbordamiento de “aguas aceitosas” en el exterior de la refinería.
El organismo también solicitó a Pemex, paraestatal encargada de la planta, abrir una “Investigación de Causa Raíz”.