Estos nuevos casos alejan la posibilidad de que Estados Unidos reanude pronto la importación del ganado mexicano. El país norteamericano pausó la movilización de los animales desde noviembre de 2024, cuando se detectaron los primeros casos de gusano barrenador en México.
Meses después levantó el veto por unos cuántos días y lo impuso de nuevo en mayo de 2025 al considerar que la plaga seguía activa.
Tras confirmar el caso, el gobierno del Estado de México dijo en un comunicado que mantendrá una alerta sanitaria en fase preventiva y prometió reforzar la vigilancia con personal y recursos adicionales en la región sur de la entidad.
También sostendrá una reunión en los próximos días con los presidentes municipales, organismos ganaderos del sur del Estado de México y autoridades federales para fortalecer la estrategia de prevención, atención y difusión contra el gusano barrenador.
Antonio Huerta Alba, director de Sanidad de la Secretaría del Campo local, exhortó a los ganaderos a reportar de inmediato cualquier sospecha de gusano barrenador y les recomendó revisar diariamente el ganado, detectar heridas oportunamente y lavar, limpiar y desinfectar cualquier lesión. Además de impulsar programas comunitarios de control.
"De no aplicar medidas preventivas, el ciclo de infestación puede continuar y afectar a toda la región", apuntó en el boletín.