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El 'carbón rojo': vivir de la extracción de mineral y arriesgar la vida

Desde 2006 hasta 2021, suman 80 mineros los que han perdido la vida en pozos, minitas y cuevas. Para quienes bajan a la profundidad de la tierra prevalecen las malas condiciones laborales.
vie 12 agosto 2022 11:59 PM
Mineros de "pocitos" de carbón
Entre 2006, cuando se registró una explosión en Pasta de Conchos, y 2021 han muerto 61 mineros en pozos y otros 19 en minitas o cuevas.

Le llaman "carbón rojo" porque los que saben del tema conocen que va teñido de sangre. Las cifras muestran que la extracción de ese mineral en México ha dejado en los últimos 15 años al menos 80 mineros muertos, 76% de ellos en accidentes en pozos como el de El Pinabete, en Sabinas, Coahuila.

En el norte del país, miles de hombres descienden a las entrañas de la tierra para ganarse la vida o para perderla. A través de elevadores, los hombres descienden a una profundidad de más de 60 metros y lo hacen sin equipo de seguridad, sin salidas de emergencia y sin contratos o, en el mejor de los casos, subcontratados, por lo que en caso de perder la vida, sus viudas e hijos sólo podrían aspirar a recibir menos de 100 pesos de pensión al día.

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La historia minera en México está marcada por accidentes: Pasta de Cochos, El Hondo, Barroterán, Rancherías, Progreso… Desde 1883, han perdido la vida 3,103 mineros en 310 accidentes como el que ocurrió el pasado 3 de agosto.

Tan solo entre 2006, cuando se registró una explosión en Pasta de Conchos, y 2021 han muerto 61 mineros en pozos y otros 19 en minitas o cuevas.

Al ser Coahuila la región carbonífera más importante del país, aporta el 99% de la producción nacional de ese mineral, en el estado proliferan las minas y los pocitos de extracción. Nueve municipios concentran la extracción: Juárez, Múzquiz, Progreso, Sabinas, San Juan de Sabinas, Piedras Negras, Monclova, Nava y Escobedo.

Para la mayoría de los hombres de la región las opciones son trabajar en la maquila por un pago de 1,500 semanales y una jornada de ocho horas o alrededor de 2,000 por cinco horas en la profundidad de la tierra. Para obtener un empleo a veces basta un contrato de palabra y la promesa de un pago de entre 100 y 150 pesos por tonelada extraída, dinero que suele dividirse con un compañero pues suelen trabajar en parejas.

“No se vale que las autoridades digan que como no se reportó, no se inspeccionó; entonces, ¿para qué están? Sobre todo que es un trabajo de alto riesgo, está área donde está este pozo ya la conocían. Entre los inspectores y otros compañeros le llamamos la milpa porque salen pozos como si fueran maíces, por todos lados, claro que la conocían”, plantea Cristina Auerbach, directora de la organización Familia Pasta de Conchos.

 

Aunque en la zona proliferan los pozos, regulares o irregulares, suelen ser centros de trabajo no supervisados. Operan gracias a los contratos que obtienen, como es el caso del Pinabete, el cual abastecía de carbón a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Si bien a la CFE no le corresponde vigilar los procesos laborales, pero sí es responsable de establecer convenios mercantiles o comerciales sin tomar en cuenta los derechos humanos. No puede ser que se le dé más importancia al carbón que a las personas… Empresas se olvidan de los trabajadores, no se cuida la relación de trabajo, se vende un carbón rojo, lleno de sangre”, sostiene Manuel Fuentes Muñiz, doctor en derecho y catedrático de la Universidad Autónoma de México (UAM) Azcapotzalco.

Tragedias como la ocurrida en Sabinas, Coahuila, deben ser un llamado de acción para el gobierno federal para cerrar o de menos supervisar las condiciones en las que laboran los mineros en las profundidades de la tierra.

“El gobierno debe ser radical y cancelar este tipo de concesiones en donde haya un riesgo evidente o peligro de la vida de trabajadores. Se debe tomar la decisión de cerrar los pocitos”, sugiere Fuentes Muñiz.

#En Fotos l Los "pocitos" mineros de Sabinas continúan operaciones

Mineros-coahuila-pocito

Así bajan los mineros a un "pocito" en Sabinas, Coahuila, muy cerca de la extracción donde un deslave atrapó a 10 trabajadores.

Mineros descienden a una mina artesanal. La vida para los trabajadores del carbón en Sabinas, Coahuila, continuó no obstante el accidente del 3 de agosto.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Los trabajos mineros continuaron en Sabinas, Coahuila, no obstante el accidente que mantiene atrapados a diez trabajadores.

La zona minera de Coahuila que aporta casi la totalidad del carbón extraído en México continuó con la actividad normal no obstante el desastre en el "pocito" donde 10 trabajadores quedaron atrapados el pasado 3 de agosto.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Un minero trabaja en una mina artesanal.

La minería es una de las fuentes principales de trabajo en Coahuila que, según datos de la Secretaría de Economía, aporta la mayor parte del carbón que se extrae en México.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Un trabajador del carbón en la superficie de un "pocito".

Cientos de obreros trabajan en condiciones laborales poco claras en la zona minera de Coahuila.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Minero en Sabinas, Coahuila, en un "pocito" similar al que el pasado 3 de agosto tuvo un accidente.

Para los mineros de Coahuila la vida continuó pese al accidente ocurrido el pasado 3 de agosto en una de las extracciones.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Un minero camina hacia un "pocito" en Sabinas, Coahuila, para realizar su jornada.

Parte de la minería en México se realiza en condiciones precarias. Un trabajador se encamina a una mina artesanal que pese a la tragedia ocurrida el 3 de marzo en otra cercana, continuó con su actividad normal.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Un grupo de mineros al pie de una mina en Sabinas, Coahuila.

En Sabinas, Coahuila –municipio en la zona minera principal de México– los trabajadores se emplean por temporadas a veces en condiciones irregulares.
Luis Cortés/Reuters
Miners work at an artisanal coal mine in Sabinas

Así se desliza el carbón en una mina artesanal.

La mina artesanal o "pocito" (agujero pequeño) es una explotación conocida por sus técnicas rudimentarias y a menudo peligrosas. Parte de la minería en México se realiza en este tipo de excavaciones.
Luis Cortés/Reuters

 

El costo de la vida de un minero

Por las condiciones de trabajo, si un minero pierde la vida en un accidente de trabajo, dejará desprotegida a familia. Muchos no tienen registro ante el Instituto Mexicano del Seguro Social y quien sí lo tiene suele estar dado de alta con un sueldo menor, por lo que en caso de fallecimiento su familia recibirá menos de 100 pesos.

“Si llega a haber un siniestro, una viuda, de acuerdo con la Ley del Seguro Social, solo puede recibir el 40% del 70% del salario con el que estaba inscrito su esposo, es decir de 172.87 con los que pudo estar dado de alta solo puede recibir el 40% de 121.009 pesos, que representan 48.40 pesos al día. Eso es lo que valdría la vida de un minero. Por cada hijo se le asigna el 50% de los 48 pesos que representan 24.20, en caso de estar afiliados”, explica Manuel Fuentes.

En México, de acuerdo con data.org, 4,287 hombres trabajan como mineros de carbón. Su edad promedio es de 37.9 años, con escolaridad de secundaria y perciben un salario mensual de alrededor de 11,800 pesos, aunque varios de ellos no cuentan con algún tipo de seguridad social.

Gobierno deberá responder a queja ante la OIT

La organización Familia Pasta de Conchos presentó en febrero pasado una queja ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) una queja contra el gobierno de México por actos y omisiones en los que ha incurrido en el tema de minas, la cual ya fue aceptada y por la cual tendrá que responder antes del 8 de septiembre.

 

“Se plantea la intervención de la OIT porque el gobierno mexicano no ha tenido respuesta ante las peticiones para que se adopten medidas de protección para los mineros, no hay visitas de verificación de inspectores del trabajo, no hay sanciones que se puedan aplicar, no hay facultades de la Secretaría del Trabajo para clausurar este tipo de pocitos y la propia Secretaría se retiró facultades para clausurar estos pocitos”, explicó Manuel Fuentes, el también asesor de la agrupación civil Familia Pasta de Conchos.

La queja también es por la entrega de contratos para la compra de carbón de la empresa Comisión Federal de Electricidad.

“El riesgo para los trabajadores es muy grave. Cuando ocurre un siniestro no tienen medidas de seguridad, no tienen salida de emergencia, no tienen áreas donde ellos puedan resguardarse”, agrega Fuentes.

como es la mineria en mexico, el carbon rojo
La zona donde ocurrió el colapso e inundación de pozos es conocida por algunos como la milpa "porque salen pozos como si fueran maíces: por todos lados", cuenta Cristina Auerbach, directora de la organización Familia Pasta de Conchos.

La queja presentada ante la OIT, fue aceptada el 8 de julio, por lo que ahora el gobierno mexicano deberá responder antes del 8 de septiembre.

“Se ha tenido que acudir a una instancia internacional para que pueda haber una respuesta del gobierno, tendrá que ser pública, informando qué ha hecho el gobierno. Ahorita el gobierno mexicano está en el banquillo de los acusados”, sostiene el asesor legal.

Con esta demanda se busca que la actual administración establezca medidas de no repetición que ya se comprometieron a implementar pero que en los hechos siguen sin ejecutarse y que al final derivan en eventos como Sabinas, Coahuila.

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