El pasado miércoles 4 de marzo, la presidenta Sheinbaum remitió a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma electoral en la que propuso reducir los spots que se deben emitir en periodo de elecciones.
“A partir del inicio de las precampañas y hasta el día de la jornada electoral quedarán a disposición del INE 35 minutos diarios, que serán distribuidos en dos y hasta tres minutos por cada hora de transmisión en cada estación de radio y canal de televisión”, señala la iniciativa.
Actualmente se emiten en ese mismo periodo 48 minutos. Aunque se trata de “solo” 13 minutos menos, esta reducción será diariamente y en cada estación de radio y televisión, por lo que la medida tendrá impacto en las 4,052 concesionarias de radio y televisión que están constitucionalmente obligadas a emitir los promocionales que el INE paute.
Los spots se emiten desde que inician precampañas hasta la jornada electoral, es decir durante 145 días (40 precampaña, 45 de intercampaña y 60 de campaña).
La reducción implica un recorte de 26 mensajes diarios –actualmente los spots se pautan en mensajes de 30 segundos– en todos los canales de televisión y estaciones de radio, por lo que se estima que habrá, al menos, 15.2 millones menos spots con mensajes de partidos y autoridades electorales.
El director de la consultora Integralia, Luis Carlos Ugalde, advierte que con la propuesta se podrían reducir los promocionales partidistas, pero el gobierno tendrá más espacios para difundir los suyos.
“Que se reduzcan tiempos oficiales al INE a los partidos será bien recibido por la 'spotización' de las campañas que genera hartazgo. Pero esos tiempos se los queda el gobierno. Y entonces ahora habrá 'spotización' de promoción de logros del gobierno a favor del partido oficial, sea cual sea”, señala.
En tanto que Edmundo Jacobo Molina, exsecretario ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE), señala que al reducir esos tiempos se abre la posibilidad que los concesionarios puedan volver a comercializarlos, por lo que considera que es "un guiño" a los empresarios de la radio y la televisión.
"La reforma que creó el modelo de comunicación buscó evitar abusos, tarifas muy altas para unos y bajas para otros, cierre de espacios (…) ahora podríamos estar regresando un poco a eso y todo en aras de que los concesionarios respalden el proyecto político de la presidenta”, señala.