Guerra de videos
En la sesión, a petición de la petista Lilia Aguilar Gil, se transmitieron los videos del enfrentamiento para demostrar, dijo, que fueron los priistas los agresores y en ningún momento Fernández Noroña cayó en la provocación.
El diputado priista Rubén Moreira también pidió emitir sus propias grabaciones, aunque en tono conciliador planteó volver al diálogo, pues dijo, la violencia no ayuda al país.
Recordó que el origen de todo fue la actitud de Fernández Noroña, quien el miércoles agendó el tema propuesto por la oposición como “solicitud del Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, de intervención militar en México por parte del Ejército de los Estados Unidos”.
A eso se sumaron las agresiones verbales de Fernández Noroña a los panistas Federico Döring y Lilly Téllez, para, además, negar la palabra a opositores, todo lo cual generó el reclamo que derivó en la trifulca.
Sin embargo, el pleno con votos de Morena y aliados, impuso la verdad sobre lo ocurrido ese día.
Se consignó que el PRI agredió y que “la presidencia durante el desarrollo de la sesión, en ningún momento le negó el uso de la palabra a las y los legisladores que así lo solicitaron”.
Para desmentir eso, Moreira pidió transmitir escenas de pasadas legislaturas en las que Fernández Noroña, entonces de oposición, agredió a gritos o con empujones a legisladores entonces priistas.
También se transmitieron escenas de cómo Fernández Noroña cerró el miércoles las posibilidades de que la oposición hiciera uso de la palabra.
En la discusión, la senadora Dolores Padierna, de Morena, pidió destituir a los priistas que participaron en el zafarrancho y sancionarlos penalmente; anunció que mañana serán denunciados ante la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados.
Advirtió que ella misma resultó agredida, con un puño en la espalda pues en aras de que no se agrediera al presidente del Senado, intentó meterse entre Moreno Cárdenas y Fernández Noroña, para no afectar la institucionalidad.