"El asunto es tener certeza de quién o quiénes van a ser los observantes del cumplimiento de esas normas, porque requerimos métodos de seguimiento”, dice González Loyde.
La iniciativa de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, podría generar especulación en el sector inmobiliario dedicado al alquiler incluso antes de que se apruebe la ley, frente a la posibilidad de un límite a los precios que hasta el momento se fijan a discreción de los propietarios y las propias condiciones del mercado.
"El sector inmobiliario y el sector de los propietarios va a decir, 'si me quieren limitar el incremento del valor de rentas lo que voy a hacer es ajustar, subir automáticamente el precio lo más que pueda de entrada’.
"Si yo lo estaba colocando en 10,000 pesos (un inmueble en renta), pero ahora con la nueva regulación no me va a permitir aumentar más allá de la inflación, pues lo pongo a 15,000 de entrada”, explica González Loyde.
Este escenario es en especial preocupante ya que en la capital el precio de la vivienda en renta lleva una tendencia a la alza desde hace varios años.
El precio de un departamento de 65 metros cuadrados con dos recámaras subió un 18.4% en dos años al pasar de 18,522 pesos en agosto de 2024 –cuando se publicó por primera vez el límite para no subir el alquiler por arriba de la inflación en el Código Civil– a 21,921 pesos en junio de 2026, de acuerdo con datos del Index de Inmuebles24 .