Para Fernanda Rivera, especialista en movilidad sustentable y políticas públicas, aunque el transporte público colectivo tiene el mayor peso en la estrategia de descarbonización por su capacidad de movilizar a más gente, la bicicleta puede cumplir funciones complementarias: sustituir viajes cortos en automóvil, conectar con el transporte público y ampliar las alternativas de movilidad activa.
“Probar este sistema y darte cuenta que ahorras tiempo permite cambiar la percepción sobre la bicicleta", dice.
La también exdirectora general de Transporte de la Ciudad de México señala que alrededor de 26% de las personas usuarias deja el automóvil para utilizar Ecobici como medio de transporte, lo que constituye un beneficio climático debido a que el viaje se hace sin emisiones directas y sustituye un trayecto que habría implicado el uso de un vehículo motorizado.
Fernanda Rivera señala que el impacto ambiental de Ecobici no es solo por los viajes que reemplazan al automóvil, si también por su conexión con el transporte público y que se integra con la Red de Movilidad Integrada de la capital.
Este esquema permite que una persona llegue a una zona de la ciudad en Metro, Metrobús, Tren Suburbano u otro medio de transporte y use una bicicleta para completar el primer o último tramo de su recorrido.
Esto, señala, evita que una persona tenga que recurrir a otro vehículo motorizado para cubrir una distancia relativamente corta y hace más eficiente el viaje completo. “Tal vez en lugar de caminar, en lugar de tener que pagar otro transporte, la persona puede utilizar Ecobici para completar su trayecto", asegura.