En la Zona Metropolitana del Valle de México circulan a diario 10.8 millones de vehículos, de acuerdo datos de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe). Sin embargo, las cinco entidades donde Brugada busca aplicar el plan suman casi 20 millones de vehículos, según estadísticas del Inegi actualizadas a 2023.
Las cinco entidades de la zona centro concentran el 39.4% de los autos que circulan a nivel nacional y el 31% del total de motocicletas en el país.
La propuesta de Brugada busca homologar el control vehicular en los cinco estados, al tiempo que se combate el robo de autos, motocicletas y autopartes.
“Este es un delito que afecta al patrimonio familiar, que genera un daño económico en las familias y hoy enfrentamos justamente este desafío que incide en la seguridad de las familias. En los estados que hoy concurrimos se concentra el 47% de la incidencia de este delito a nivel nacional”, señaló el 19 de febrero en conferencia de prensa.
La tenencia vehicular
La medida permitirá recaudar más recursos, pues en el caso de la tenencia, por ejemplo, Puebla no cobra este impuesto, mientras en la Ciudad de México se cobra a vehículos que superan un valor de 250,000 pesos y en el Estado de México el límite llega a 550,000 pesos.
Pero no sólo es una medida de recaudación de impuestos, señala Gonzalo Peón, director ejecutivo del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) México, pues también evitará que las y los conductores que cometan una infracción a las normas de tránsito puedan evadir las multas al emplacar en otra entidad.
“Modificar las sanciones no tiene un efecto sobre el comportamiento de riesgo en cuanto a normas de tránsito, lo que sí tiene efecto es aumentar la probabilidad de aplicar esas sanciones; en segundo lugar que sean estrictas en su cumplimiento, que no te puedas zafar fácilmente y para ello es importante tener un marco jurídico sólido”, comenta a Expansión Política.
Para lograrlo, considera Peón, será necesario apostar por los sistemas de fotorradares para ampliar la aplicación de sanciones.
“Se puede llenar las ciudades de policías de Tránsito que sean incorruptibles o apostar por un sistema de videovigilancia y radares más funcional”, considera.