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Las muertes en las cárceles de la CDMX se dispararon un 146% durante 2020

La opacidad y la subestimación de la pandemia COVID-19 se impusieron al registrar la mortandad en las prisiones de la capital del país, según información solicitada por Transparencia y analistas.
dom 15 agosto 2021 11:59 PM
Reclusorio norte
En los reclusorios Oriente, Norte y Sur, se concentra el grueso de la población privada de la libertad de la Ciudad de México.

En 2020, el sistema penitenciario de la Ciudad de México registró 194 fallecimientos dentro de los 13 penales y reclusorios tanto varoniles, como femeniles. En su mayoría, la causa fue natural, pero enseguida se reportó suicidio y homicidio.

La anterior cifra representa un incremento de 146% respecto a 2019 cuando se registraron 79 fallecimientos y 89% respecto a 2018, cuando hubo en total 103 casos.

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Según un informe emitido por la Subsecretaría del Sistema Penitenciario de la Ciudad de México obtenido por Expansión Política vía transparencia, durante 2020, 178 hombres y 5 mujeres se reportaron ante las autoridades ministeriales y sanitarias como fallecidas por probable causa natural.

Aunque en el informe no se desglosa el diagnóstico específico del fallecimiento, el incremento de muertes por causas naturales coincide con el inicio de la pandemia de COVID-19.

En su solicitud de información al gobierno de la CDMX, este medio requirió el desglose de las causas de muerte de las personas privadas de la libertad, lo que fue turnado a la Fiscalía y a la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, instancias que a su vez, lo trasladaron al Sistema Penitenciario.

Alertan por posible subregistro de datos.

Para la asociación civil Así Legal, dedicada a la defensa y promoción de derechos de las personas privadas de la libertad, la generalización de datos por parte de las autoridades penitenciarias como “muerte por probables causas naturales” sin que exista un registro específico, da cabida a suponer que existen personas que fallecieron por COVID-19, sin que haya rastro en los registros.

José Luis Gutiérrez, representante de esta asociación se dijo preocupado porque el indicador de decesos dentro de los reclusorios es muy general, ya que se puede hablar de ocultamiento de información y un subregistro de datos.

“Porque muchas personas pudieron haber perdido la vida por COVID y no los registraron por COVID, la autoridad no se quiere aventar ese paquete. El tema de la información que hay al interior de los sistemas penitenciarios es muy oscura, muy opaca", explicó.

 

Los números

Hasta julio de este año, el Sistema Penitenciario de la Ciudad de México reportó 26,423 internos, de los cuales, 24,838 son hombres y 1,585 son mujeres.

El reclusorio varonil oriente encabeza la lista del mayor número de población con 8,258, seguido del norte con 7,271 y sur con 4,741.

En 2020, 73 hombres fallecieron en el reclusorio oriente por causas naturales, 43 en el norte y 21 en el sur y 5 mujeres en los dos penales destinados a este sector de la población.

En este mismo periodo, siete fallecieron por suicidio y 4 personas fueron asesinadas dentro de los reclusorios; oriente, el varonil de Santa Martha y el módulo E de máxima seguridad.

De enero a agosto de 2021, se han registrado 86 fallecimientos por causas naturales, 3 suicidios y 1 homicidio, los 2 últimos en el reclusorio oriente y el penal varonil de Santa Martha respectivamente.

Entre 2018 y 2021, se han registrado 486 decesos; 418 de los cuales fueron por causas naturales, 25 por suicidio y 13 por probable homicidio.

Al 10 de agosto de 2021, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reportó un total de 1,761 internos contagiados de COVID-19 en los penales y reclusorios de la Ciudad de México y 59 fallecimientos confirmados por adquirir el virus.

 

Las medidas sanitarias pudieron disparar las causas

Para el representante de Así Legal, el protocolo federal sobre el manejo de la pandemia de COVID-19 pudo ocasionar que las causas de muerte tuvieran un incremento, pues al no permitir visitas de familiares, aunado al hacinamiento, se generó estrés y choques emocionales entre los internos.

“(Ello) evidentemente generó mayores conflictos en los centros penitenciarios con la población porque habría más riñas, más suicidios, o posiblemente más homicidios debido a que (los internos) no estaban ocupados y sin tener visita y sin avanzar sus procesos”, apuntó José Luis Gutiérrez.

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