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Derechos, y gobierno de EUA, en retroceso

Por difícil que parezca, después de que alguien como Trump fuera Presidente, la era Biden-Harris será recordada en la historia como una de las peores etapas, con grandes retrocesos y errores.
lun 27 junio 2022 06:00 AM
(Los manifestantes contra el aborto celebran fuera de la Corte Suprema de los Estados Unidos mientras la corte falla en el caso de aborto Dobbs v Women's Health Organisation, anulando la histórica decisión de aborto Roe v Wade en Washington, EE)
Ahora cada estado podrá decidir si permite o no el aborto.

La decisión de la Corte de EUA la semana pasada para revertir el icónico caso de Roe versus Wade es, por demás, un retroceso histórico. Un retroceso en la democracia de la autonombrada mejor democracia del mundo. Pero sobre todo, un grave retroceso en los derechos humanos, que sienta un precedente terrible para el resto del mundo.

El caso Roe versus Wade era un paradigma fundamental, que durante casi 5 décadas protegió, aunque a medias, a millones de mujeres estadounidenses.

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Y digo a medias, porque a pesar de ese importante caso de 1973, nunca se tomaron acciones reales para hacerla valer en el marco legal de aquel país. Dejaron que durante casi 50 años el derecho a decidir recayera en una decisión judicial, que nunca se materializó en ley.

Hoy, el echar abajo el caso en la Corte en un proceso tan sui géneris, permitió dejar en el desamparo a millones de mujeres. Todo porque ningún gobierno tuvo la intención ni el valor de llevar a la legislación federal el tema, para que ya no fueran los congresos estatales los que pudieran decidir la negación de derechos.

La implicación de esta decisión es justamente eso: regresarle a los gobiernos estatales plena potestad para decidir sobre este importante asunto; asunto que de ninguna manera debería ser potestad local, sino directriz a nivel nacional.

Por eso resulta incongruente que el Presidente Biden, al hablar de esta decisión, hoy quiera usarla como herramienta electoral, diciéndole a la gente que justamente para evitar este tipo de retroceso en los derechos humanos, voten por los Demócratas para que retengan la mayoría del Congreso en noviembre.

Si el tema hubiera sido tan importante para la agenda de Biden, desde mayo que se tuvo la primera indicación de que la Corte resolvería así, habría hecho uso de la mayoría que aún tiene para legislar a nivel federal el tema, y no dejar en la indefensión a las mujeres.

Si esto hubiera sido tan importante para los Demócratas que se han rasgado las vestiduras desde la semana pasada, habrían ejercido su facultad en ambas Cámaras del Congreso para dejar un sólido marco legal que no se trastocara por la decisión anacrónica de la Corte.

Ahora, gracias a la pasividad presidencial (demostrada en todos los ámbitos) y a la apatía Demócrata en 13 estados, ha quedado automáticamente criminalizado el aborto, otra vez. En 13 estados más, ahora sí procederán a legislar localmente en contra de la posibilidad de aborto.

Esto, porque lo único que mantenía la posibilidad de las mujeres para decidir, era el poder ampararse ante el precedente de Roe versus Wade. Ese precedente era el que impedía la aplicación de las legislaciones en contra, y lo que contenía a otros estados de tomar ese camino.

Las implicaciones de esta decisión son múltiples y muy negativas. Para la vida democrática es una importante amenaza. Se permitió que el expresidente Trump nombrara a los Ministros de ultra derecha que hoy lograron revertir derechos de la sociedad.

Institucionalmente también hay implicaciones relevantes. Una Corte que deja de tener legitimidad y confianza pública, y que poco a poco se vuelve en un poder con poca capacidad de contrapesos. Esto se suma a un Legislativo completamente deslegitimado, como también pasa en México.

Pero las implicaciones sociales son aún peores, en un momento en el que la polarización en ese país está en sus máximos niveles en décadas.

 

El aborto ha sido uno de los principales elementos de decisión en el voto electoral de los estadounidenses. Uno de los aspectos principales para definir si ganan Demócratas o Republicanos en todos los niveles. La decisión de la Corte abre todo un nuevo capítulo en este tema, abonando de manera incalculable a la polarización de EUA.

Es un tema tan enraizado, que incluso hay implicaciones económicas. La comunidad empresarial ahora tiene grandes dudas e inquietudes respecto de lo que esta decisión significa para su operación diaria y para sus relaciones laborales.

Los impactos por ejemplo en sus pólizas de seguro para los empleados. Las amenazas de algunos gobiernos estatales de penalizar a empresas que sigan apoyando a sus empleadas en este aspecto. Esto incluso amenaza con afectar modelos completos de negocio.

Como se leyó el fin de semana en la cobertura del New York Times, muchas empresas estaban moviendo sus centrales a estados con incentivos fiscales atractivos; pero ahora muchos de esos estados están en vías de legislar prohibiciones totales de aborto. Para muchas empresas, esto será determinante en sus decisiones de inversión, afectando a las comunidades de esas entidades.

La propia Janet Yellen, hoy Secretaria del Tesoro, había declarado: la legalización del aborto ayudó a incrementar la participación laboral femenina; y el negar a las mujeres acceso a abortar ahora incrementa sus posibilidades de vivir en pobreza y necesitar de asistencia gubernamental.

La lección de este caso debe ser una alerta para México, donde el tema tampoco está resuelto, y donde nuestra propia Suprema Corte también está jugando con fuego en varios aspectos.

En México nos urge una legislación federal sobre el aborto. Muchos estados van en la dirección equivocada, solo con legislación nacional se puede evitar una debacle como la estadounidense.

Los derechos no pueden depender de ideologías ni de gobiernos en turno. Cuando se logran avances, no deberían retroceder.

Por difícil que parezca después de que alguien como Trump fuera Presidente, la era Biden-Harris será recordada en la historia como una de las peores etapas políticas del país, con grandes retrocesos y errores que llevará décadas revertir. Su peor legado será el volver a dejar a Trump, o alguien peor, en las elecciones de 2024.

Roe versus Wade no solo es el peor retroceso en los derechos de las mujeres en décadas de aparentes avances, es también la peor señal para los derechos humanos de todas las personas a nivel mundial.

 
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