La semana pasada, dos de los 10 señalados, Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas, quedaron en custodia de las autoridades estadounidenses.
Sobre esa entrega y un posible riesgo de las declaraciones que realicen los exfuncionarios sinaloenses, la presidenta rechazó riesgos.
"Ningún riesgo, ninguno, fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno", dijo la mandataria federal.
Ante las presuntas críticas porque en el gobierno anterior encabezado por Andrés Manuel López Obrador, de que no hubo detenciones, la presidenta lo rechazó y presentó sus números.
“Le pregunté al general secretario cuántas detenciones de cuántos líderes de grupos hubo en el sexenio pasado relevantes: 39 de distintos grupos delictivos y en total 666 como grupos o líderes relevantes del narcotráfico. En nuestros sexenio 72 y 56 relevantes, ha habido cerca de 50,000 detenidos en año y medio, pero relevantes 72 y 56 muy relevantes de todos los grupos delictivos”, señaló
Con esos números, la presidenta dijo que no se puede acusar a su gobierno de no haber actuado en contra de los grupos criminales.
Sobre la llamada que sostuvo con su homólogo Donald Trump, la presidenta explicó que conversaron sobre las visitas a México de algunos de sus funcionarios que se realizarán esta y la próxima semana.
"Cada vez que hablamos no me lo dice a mí. Ha dicho que en México hay gobiernos de narcos, pero no se refiere a la presidenta y además siempre le he dicho: ‘no es cierto, presidente Trump, en México gobierna el pueblo de México’", expuso.