El posicionamiento de la presidenta Sheinbaum difiere de la de su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, quien criticó al pontífice y lo calificó como “débil” y “terrible en política exterior”
"El papa León es débil con el crimen y terrible en política exterior", escribió en su red Truth Social.
Y fue más allá. "No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un Papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela (...). Y no quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos cuando estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido", escribió el republicano.
El Papa respondió a Trump y aseguró que no le tiene miedo a su gobierno y que él no es ningún político.
“No tengo miedo de la administración Trump, ni de alzar la voz para proclamar el mensaje del Evangelio, que es lo que creo que estoy aquí para hacer, lo que la Iglesia está aquí para hacer. No somos políticos. No tratamos la política exterior con la misma perspectiva que él podría entenderla, pero sí, creo en el mensaje del evangelio, como artífice de la paz”, señaló el máximo pontífice.
Al respecto, la presidenta afirmó que por principios, México siempre estará a favor de la paz y por que cualquier conflicto con Medio Oriente se resuelva pacíficamente.