Además, podrían acumularse entre 50 y 75 milímetros en zonas de Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala, Morelos, Guerrero y Chiapas.
Las autoridades advierten que las tormentas fuertes pueden provocar crecidas de ríos y arroyos, deslaves, inundaciones y encharcamientos, además de descargas eléctricas, rachas de viento y posible caída de granizo.
Huracanes que se esperan en 2026
La temporada de ciclones tropicales de 2026 todavía tiene casi tres meses por delante: en el Pacífico comenzó el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio; ambas concluyen oficialmente el 30 de noviembre.
El pronóstico oficial del SMN contempla una temporada más activa de lo normal en el Pacífico, con entre 18 y 21 ciclones tropicales con nombre. De ellos, entre nueve y 10 serían tormentas tropicales, entre cinco y seis huracanes categorías 1 o 2 y entre cuatro y cinco huracanes mayores, categorías 3, 4 o 5.
En el Atlántico se prevén entre 11 y 15 sistemas con nombre: siete u ocho tormentas tropicales, entre tres y cinco huracanes categorías 1 o 2 y uno o dos huracanes mayores.
Marie es el decimotercer sistema con nombre de la temporada del Pacífico oriental. Hasta el reporte del NHC del 4 de septiembre, esa cuenca acumulaba 13 tormentas con nombre, cuatro huracanes y dos huracanes mayores.
Después de Marie, los siguientes nombres de la lista del Pacífico son Norbert, Odalys, Polo, Rachel, Simon, Trudy, Vance, Winnie, Xavier, Yolanda y Zeke, aunque esto no significa que todos vayan a formarse ni que alcancen categoría de huracán.
De hecho, el NHC vigila este sábado la posible formación de una zona de baja presión frente al suroeste de México durante los próximos días. El sistema tiene una probabilidad de desarrollo ciclónico de alrededor de 60% en siete días; si alcanza intensidad suficiente para convertirse en tormenta tropical, el siguiente nombre disponible sería Norbert.
Las autoridades recuerdan que el número previsto de ciclones para una temporada no determina cuántos tocarán tierra en México ni dónde lo harán, por lo que el riesgo depende de la trayectoria y evolución individual de cada sistema.