De acuerdo la mandataria, parte de las irregularidades corresponde a compañías utilizadas como factureras, que reportaban operaciones de compraventa de combustible sin que en realidad existiera el traslado o comercialización del producto.
Sheinbaum señaló que algunas de estas empresas tenían una vida operativa muy corta. El esquema consistía en constituir una compañía, realizar operaciones y emitir facturas durante un periodo reducido y posteriormente desaparecer para dar paso a nuevas sociedades.
La presidenta afirmó que el SAT mantiene acciones permanentes para identificar y frenar este tipo de empresas, tanto en el sector de combustibles como en otras actividades donde se reportan operaciones que no corresponden con actividades comerciales reales.
Como parte de las medidas implementadas por su administración, Sheinbaum también informó que 63 permisos de agentes aduanales han sido retirados desde el inicio de su gobierno debido a irregularidades que podrían estar vinculadas con el contrabando de mercancías, combustibles u otras anomalías.
Para reforzar la vigilancia del sector energético, actualmente opera una base de datos de trazabilidad de combustibles en la que participan el SAT, la Agencia Nacional de Aduanas de México, la Secretaría de Energía y Petróleos Mexicanos (Pemex).
Estas dependencias mantienen reuniones semanales para intercambiar información y detectar movimientos u operaciones que puedan estar relacionados con irregularidades en la comercialización y distribución de combustibles.