En la capital de Chihuahua, los manifestantes partieron de la glorieta del Monumento a Pancho Villa y avanzaron hasta el Palacio de Gobierno, donde entregaron un posicionamiento público.
En Ciudad Juárez, otro contingente recorrió el centro de la ciudad hasta el puente internacional Paso del Norte, donde desplegó banderas palestinas, lanzó consignas y realizó un bloqueo parcial de la circulación durante varios minutos.
Manifestantes de la Ciudad de México también participaron en la mega marcha “¡No al acuerdo Israel-México para privatizar el agua de Chihuahua!”. En la capital mexicana partió de la Estela de Luz.
Al término de la marcha en la frontera, representantes de los colectivos dieron lectura a un pronunciamiento en el que solicitaron hacer público el contenido íntegro del convenio y sus anexos técnicos, así como las evaluaciones que respaldaron su firma.
También demandaron la cancelación del acuerdo y la destitución del director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco.
Los organizadores sostuvieron que la ciudadanía desconoce aspectos relevantes del convenio, entre ellos las tecnologías que serán utilizadas para la administración del agua, el manejo de la información que se genere y los alcances de la transferencia de conocimiento prevista en el proyecto.
A su juicio, el acuerdo debió someterse a procesos de consulta y discusión pública.
Además, señalaron que los problemas de desabasto y fugas de agua que persisten en distintas regiones del estado requieren soluciones estructurales y mayor inversión en infraestructura, antes que la adopción de esquemas de cooperación internacional.
Durante la movilización, los participantes insistieron en que su protesta estuvo dirigida en contra de las políticas del Estado de Israel y no en contra de la comunidad judía, por lo que rechazaron expresamente cualquier manifestación antisemita, racista o xenófoba.