La Concanaco estima que la derrama económica nacional alcanzó alrededor de 87,000 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 22,000 millones se generaron fuera de las sedes mundialistas, gracias a actividades turísticas complementarias.
Además, destacó que durante el torneo aumentaron las ventas en restaurantes, comercios, plataformas de hospedaje, alimentos, bebidas y artículos electrónicos, como televisores.
Una ciudad preparada para el futuro
El presidente de la Comisión Especial del Mundial del Congreso capitalino, Ángel Tamariz Sánchez, afirmó que una de las prioridades del gobierno fue evitar inversiones de corto plazo y privilegiar obras que atendieran necesidades históricas de la ciudad.
Mencionó como ejemplos la ampliación de la capacidad del Tren Ligero; nuevas líneas de Metrobús y Trolebús; infraestructura hidráulica para reducir inundaciones en Santa Úrsula Coapa y Huipulco; la construcción de una nueva ciclovía sobre Calzada de Tlalpan y la rehabilitación de más de 500 canchas deportivas.
"El objetivo era que no fueran obras para el Mundial, sino obras para la Ciudad de México que el Mundial aceleró", explicó.
Consideró que, a diferencia de otras sedes mundialistas donde la infraestructura quedó subutilizada, en la capital mexicana los proyectos responden a necesidades permanentes de movilidad, deporte y servicios urbanos.
El mayor beneficio fue la imagen internacional
Uno de los puntos en los que coincidieron Zalbaza, De la Torre y Tamariz fue el valor intangible que dejó el torneo para la imagen de México.
Zabalza recordó que únicamente el partido inaugural fue visto por más de 1,200 millones de personas, una exposición internacional imposible de obtener mediante campañas tradicionales de promoción turística.
"No hay dinero suficiente para pagar una campaña como la que vivió la Ciudad de México durante el Mundial", señaló.
La funcionaria aseguró que el evento consolidó a la capital como uno de los principales destinos globales para el entretenimiento, junto con eventos como el Gran Premio de Fórmula 1, conciertos masivos y festivales culturales.
El reto: mantener el impulso
Los invitados también coincidieron en que el verdadero éxito del Mundial dependerá ahora de la capacidad del país para capitalizar la visibilidad internacional conseguida durante el torneo.
En ese sentido, De la Torre destacó que México ya obtuvo un primer resultado al convertirse en sede del Congreso Mundial de Turismo Deportivo de ONU Turismo, que reunirá en septiembre a representantes de más de 160 países en la Ciudad de México.
Consideró que este tipo de eventos permitirá consolidar un nuevo segmento turístico y mantener vigente la marca país generada durante la Copa del Mundo.
Finalmente, coincidieron en que, aunque persisten retos en materia de competitividad y turismo, el Mundial modificó temporalmente la narrativa internacional sobre México al mostrar una imagen de organización, hospitalidad y capacidad para albergar eventos de escala global.