Según las primeras investigaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), varias personas se enfermaron tras comer lechuga iceberg rallada en restaurantes de la cadena Taco Bell, ubicados en cinco estados.
La lechuga contaminada con el parásito Cyclospora cayetanensis presuntamente era de un proveedor mexicano: la empresa Taylor Farms de México. Sin embargo, la FDA se retractó este fin de semana al admitir que las muestras arrojaron un falso positivo .
La colaboración de México y Taylor Farms
A partir de esa información, las autoridades mexicanas activaron un grupo técnico interinstitucional para investigar los hechos. También realizan visitas de inspección y análisis de trazabilidad de los alimentos para el intercambio de información técnica con la FDA.
No obstante, subrayaron que esas acciones son preventivas, ya que no hay casos del brote en el país y, aseguraron, no está confirmado que la contaminación de la lechuga haya ocurrido en México.
“La identificación del país de origen del producto constituye un dato de trazabilidad, pero no confirma por sí misma que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano. Por ello, trabajamos de manera coordinada para determinar la fuente con el objetivo de proteger a la población de ambos países”, informaron en un comunicado.
El 18 de julio, Taylor Farms de México, ubicada en Guanajuato, anunció el retiro voluntario del mercado de toda la lechuga iceberg procedente del centro de México después de que sus productores dieran positivo al parásito un día antes de que la FDA admitiera el error. Ahora, la empresa seguirá colaborando para recolectar y analizar nuevas muestras.